PATRONES Y CARACTERÍSTICAS DE LA CODEPENDENCIA
Continuando con las capas de la cebolla, revisaremos los patrones y características de codependencia. Esta vez estamos dispuestos a captar una visión a la posibilidad de recuperación.
PATRONES DE NEGACIÓN:
Los codependientes tienen dificultad para identificar lo que están sintiendo:
- Algunas veces tengo que ver una lista con palabras de sentimientos para ver si son como lo que estoy sintiendo.
- Cuando por primera vez fui a terapia matrimonial, el terapista preguntó qué es lo que quiero de la vida. Le conteste “quiero que mi esposo termine la escuela y quiero que mis hijos sean felices”. Ella volvió a preguntarme -¿ Que quiero yo? No pude contestar. El concepto era extraño para mí.
- A veces pienso que estoy enojada pero realmente me siento herida. El enojo es más fácil de sentir para mí que la tristeza.
Los codependientes minimizan, alteran o niegan como se sienten realmente:
- Tuve una aventura con un hombre casado. Me dijo que no importaba porque ambos sabíamos que era solo por sexo. Racionalicé que porque no estábamos enamorados no estábamos lastimando su matrimonio.
- Fui atacada sexualmente a los siete años. Como mis padres ni cuenta se dieron, lo guarde como un secreto vergonzoso que no merecía su atención.
- Sufrí la perdida de comunicación en mi familia. Todo lo que hacíamos juntos era bromear. De otro modo podríamos experimentar sentimientos no deseados.
- Fui físicamente abusada por mi papá, hermano y hermana en forma regular. Crecí pensando que era normal y que a todos les gustaba eso.
Los codependientes se perciben a sí mismos como desinteresados y muy dedicados al bienestar de los demás.
- Pasaba el día entero haciendo trabajo voluntario y corriendo a comidas a la iglesia. Estaba exhausta y deseaba poder quedarme en casa.
- Como enfermera, trabajaba largas horas porque no podía decir “no” a mis pacientes. Algunas veces me sentía resentida contra ellos.
- Hacía mucho por los demás, cosas que ellos no podían hacer. Las hacía en parte para que fuera “a mi modo” y parte porque sentía que no podían hacerlo bien ellos mismos.
PATRONES DE BAJA AUTOESTIMA
Los codependientes tienen dificultad en tomar decisiones.
- Evitaba tomar decisiones porque no podía controlar los resultados.
- Me daba miedo decidir porque no les gustara mi respuesta a los demás.
- Me daba miedo que si yo decidía una cosa, luego quisiera otra. Como niño mis padres nunca me preguntaron que quería yo.
Los codependientes juzgan duramente cada cosa que piensan, dicen o hacen como si nunca estuvieran “lo suficientemente bien”.
- Cuando cometía un error, me maldecía sin piedad. No había perdón alguno.
- Pensaba mis decisiones una y otra vez en mi cabeza, los dejaba a un lado para que fueran aceptables por los demás.
- Me sentía estúpido cuando estaba con quienes tuvieran más educación que yo.
Los codependientes se apenan al recibir reconocimiento o regalos.
- No soy lo “suficientemente bueno” para merecer cosas buenas.
- Si yo me reconozco o alabo tú podrías ver quien soy realmente.
- Cuando alguien me da un cumplido, tiendo a minimizar mis esfuerzos y doy razones del por qué no lo merezco.
- Me apena recibir un regalo si no tengo nada que dar a cambio.
Los codependientes no piden a los demás llenar sus necesidades o deseos:
- Nunca pido que mis necesidades sean satisfechas. Realmente quisiera que mi pareja “sepa” y “cuide” de mi insatisfacción emocional o sexual e hiciera algo al respecto.
- Después de trabajar todo el día, estaba demasiado cansado para cuidar de mi misma pero seguía cuidando de los demás sin pedir ayuda.
- No pedía lo que necesitaba, temía ser ignorada.
Los codependientes valoran la aprobación de los demás de sus pensamientos, sentimientos, y comportamiento más que la de ellos mismos.
- Me vestía, cocinaba y arreglaba la casa para complacer al hombre en mi vida. Si él quería que me vistiera sexy o fuera más sensual. Lo complacía, aun si me sentía incomoda al hacerlo.
- Lo que soy depende de lo que tú quieres que sea. Soy un camaleón.
- Cuando era una niña, un amigo de la familia comento “que chiquita niña tan curiosa”. Mi madre respondió “deberías de ver a mi otra hija”. Empecé a creer que yo no era suficientemente buena.
Los codependientes no se perciben a sí mismos como seres valiosos y merecedores de amor.
- Puse mi información en la web para conseguir una cita. Un hombre quiso conocerme cara a cara. Puse mi foto. Nunca volví a saber de él. Me siento fea y sin derecho al amor.
- Tengo tres hijos todos con vidas muy ocupadas. A veces me siento que si desapareciera, pasaría uno o dos semanas para que ellos lo notaran
- Me reunía con gente que fuera más inteligente que yo. Lo hacía con la esperanza de que alguno de ellos me tomara en cuanta de acuerdo a su inteligencia.
