domingo, 3 de enero de 2016

El síndrome del emperador, niños tiranos.

Cada vez nos sorprendemos más de las conductas que los niños tienen hacia sus padres: faltas de respeto, insultos, alzar la voz, entre muchas otras. Un tipo de autoridad que pasa de estar en los padres para pasar a los hijos.

Parece que los roles se han intercambiado. Ya no son los padres quienes establecen normas e imponen castigos, sino que los hijos tienen toda la autoridad.

“Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía”
-John Ruskin-





¿Qué ha pasado?, ¿por qué este cambio? Desde que se estableció que cualquier “palmada en el culo” o “tirón de orejas” ya era considerada maltrato, los padres se amedrentaron y los niños vieron una forma efectiva para manipular a sus padres.

Esta sumisión no es nada beneficiosa para nuestros hijos, que crecen siendo hostiles con su propia familia y con una creencia autoritaria que tarde o temprano les pasará factura.





En la mente del niño autoritario

Un niño que tenga el “Síndrome del emperador” siempre escogerá qué comer, qué deben hacer los demás, cuando salir, a dónde se irá la familia de vacaciones, qué se mira en la televisión… En definitiva, él ordena, dicta y manda tanto en él como en los demás.

¿Por qué ocurre esto? Porque estos niños tienen la empatía subdesarrollada. Esto quiere decir que no son capaces de experimentar las emociones y los sentimientos que tienen que ver con ponerse en el lugar de los demás.

Si no cumplimos lo que el niño autoritario dicta y ordena tendremos que soportar sus berrinches, pataletas y, en algunos casos, agresiones.  Se convierte así en un niño más que autoritario, dictador. Es muy fácil distinguir a un niño que posea el terrible “Síndrome del emperador” pues poseen las siguientes características:

  • Poseen rasgos de personalidad propios del egocentrismo.
  • Tienen una escasa tolerancia a la frustración.
  • No saben controlarse ni regular sus sentimientos y emociones.
  • No toleran que sus exigencias no se vean cumplidas.
  • Conocen las debilidades de los demás.
  • Son unos expertos manipulando psicológicamente a los demás.

Cuando reconocemos todo esto, a veces nos preguntamos por qué no estamos haciendo nada para solventarlo. Sobre todo cuando lo vemos de forma externa. Son muchos los programas de televisión que muestran este terrible comportamiento. ¿Por qué los padres no actúan en consecuencia? Porque tienen miedo, pero sobre todo porque han permitido que sus propios hijos los sometan.





La importancia de educar

Por razones que desconocemos hay padres que ejercen una educación pasiva y bastante relajada que fomenta que estos niños se conviertan en autoritarios tarde o temprano. Esto no solo causa problemas en casa, sino también en la escuela. ¿Cómo los profesores van a poder lidiar con estas personalidades autoritarias?

Estos niños no saben lo que es el respeto, el perdón… desconocen completamente cuál es su sitio. Por ello, se convierten en personas desafiantes sin un objetivo en su vida que no sea tener a todos a su merced. Los padres han optado por educar de forma pasiva a sus hijos, sin medir las consecuencias que tarde o temprano empezarán a lamentar

Sabemos que educar es una tarea ardua, complicada y que requiere mucho esfuerzo y energía que, en ocasiones, no tenemos o no queremos tener. Pero, cuando decidimos tener hijos es una de las primeras premisas que aceptamos. Adquirimos la responsabilidad de educarlos, algo que irremediablemente conlleva un esfuerzo.

Cuando son aún unos niños podemos creer que tenemos tiempo para solucionar esta actitud que nos sobrepasa por momento. El problema es cuando la adolescencia asoma y nos vemos envueltos en una vorágine de acciones contradictorias que pueden desembocar en agresión. Este paso hacia la madurez se ve inmerso en algo que ellos consideran “correcto”. Entretanto, pierden su tiempo creyendo que disfrutan de la vida mientras la van perdiendo

Por eso, es tan importante que como padres nos esforcemos, para que nuestros hijos también aprendan el valor del esfuerzo y sepan que es importante ser responsable y respetuoso con los demás.

Los límites son necesarios. Estamos formando personas que van a convivir en este mundo y de las que debemos sentirnos orgullosas. Si nos da igual, no podremos esperar un cambio.

Los niños autoritarios se darán de bruces muchas veces hasta conseguir aprender, pero nunca entenderán por qué nadie les ha echado una mano educándolos desde un principio.

lamentesmaravillosa.com

7 razones que indican que eres un PADRE/MADRE AUSENTE

Un tema que me llena de mucha pasión y sentido de propósito es “Soy un Papá Presente”  siento que de alguna manera estoy aportando herramientas a un gran número de padres y madres para que hagan la diferencia en sus hijos.

En estas breves líneas voy a compartir 7 razones que hacen que seamos PADRES AUSENTES para que les sirvan de alerta y puedan tomar las medidas de lugar:

1 – Sales a trabajar y regresas y tus hijos están durmiendo

Debemos tener cuidado con esta parte, he escuchado casos de hijos que sienten mayor cercanía con su nana que con sus propios padres, ojo con esto – es un tema de trabajo o es un tema de prioridades?.

2 – Prometes y no cumples

Si algo he aprendido es que nuestros hijos no olvidan, tienen una memoria brillante para las cosas que prometemos, en la conferencia de padres presentes hago mucho énfasis en “Prometer menos y Sorprender más” .

3- Nadie te conoce en la escuela

Los maestros y compañeros de clases de tus hijos te conocen? Han visto tu cara? Es importante que apartemos tiempo para ir a la escuela, conocer los amigos, conocer los maestros…. Que sepan que existes!

4- Tus hijos se adaptan a tu agenda

Nunca puedes participar de las actividades de tus hijos, tienes una agenda muy complicada. Haz intentando adaptar tu agenda a tus hijos en lugar de que ellos se adapten a ella?

5- Nunca apartas tiempo para jugar

Los niños aman jugar, si no apartas tiempo para jugar con ellos “sus juegos” te pierdes de un momento importante de conectar con su mundo.

6- Crees que lo material cubre todo

No somos sólo proveedores de lo material, la cuenta emocional cobra más intereses que la material, invierte en momentos significativos en tus hijos.

7- Desconoces los intereses y motivaciones de tus hijos

Es muy poco probable que conozcas lo que mueve a tus hijos si no cumples con los 6 puntos anteriores, debemos conocerlos, saber de ellos, ser experto en nuestros hijos.

Nuestros hijos, familia y sociedad está sedienta de Padres Presentes, debemos comenzar a revertir esta cultura de padres workaholic y convertirnos en “PadresHolic”

¿Cómo puedes comenzar?

Lo primero es tener la meta de estar presente.
Planificar por adelantado en tu agenda las fechas y actividades de tus hijos.
Desarrollar el hábito de compartir diariamente con tus hijos.
Encuentra tiempo semanal para jugar – aun no sea divertido para ti, para ellos es lo máximo.
Conoce cada vez más a tus hijos – estudia sus intereses, motivaciones, amigos, programas de TV, juegos .
Por favor “Sorprende más y promete menos” y si prometes CUMPLE.
Comparte este mensaje con tus amigos y familiares…. Necesitamos más PADRES PRESENTES

Kendrith Rodriguez