sábado, 27 de mayo de 2017

LAS ADOLESCENTES AGRESIVAS (ACOSO ESCOLAR DE MUJERES)

QUÉ ES Y QUÉ NO ES BULLYING

El Acoso Escolar o Bullying (el termino para el acoso laboral es Mobbing) es un termino muy escuchado en estos días, con el cual se busca agredir a una victima que en su mayoría es pasiva o no puede defenderse, sin embargo, el termino esta siendo generalizado a las bromas que forman parte de la interacción con amigos que, si bien, son bromas o burlas, la diferencia con el Bullying, es que las primeras no llevan la intención de denigrar y acabar con la persona, sino de una búsqueda de diversión por medio de sátiras en contra de uno o varios miembros de un grupo de amigos, hasta este punto, esto siempre lleva implícito o verbalizado, la anuencia o aprobación de dichos comportamientos como forma de interacción cultural de un grupo, además la diferencia es que todos tienen la libertad de participar o no y todos son conscientes de que la intención del amigo no es otra mas que el buscar una forma de diversión.

Esta conducta no es calificada como bullying, ya que hay un acuerdo implícito y una relación de amistad entre los participantes, de hecho el punto principal es que cuando no se quiere ser participe tanto de hacer bromas como de recibirlas, se puede hablar con el grupo y cesar ese tipo de bromas. Desafortunadamente en la población general, le llaman Bullying a este tipo de conductas de amistad esto puede dificultar la identificación del Bullying verdadero ya que se confunde la interacción social común, con la agresión real. 

A continuación conductas que son considera como Bullying:


  • Intimidaciones verbales (insultos, motes, hablar mal de alguien, sembrar rumores,...)
  • Intimidaciones psicológicas (amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer)
  • Agresiones físicas, tanto directas (peleas, palizas o simplemente “sapes”) como indirectas (destrozo de materiales personales, pequeños hurtos, esconder cosas de la victima...)
  • Aislamiento social, bien impidiendo al joven participar, bien ignorando su presencia y no contando con él/ella en las actividades normales entre amigos o compañeros de clase.
  • Acoso de tipo racista, cuyo objetivo son las minorías étnicas o culturales. En estos casos lo más frecuente es el uso de motes racistas o frases estereotipadas con connotaciones despectivas.
  • Acoso sexual que hacen que la víctima se sienta incómoda o humillada. (sobre nombres o descalificativos como zorra, puta, fácil, güila, etc.)


NIÑAS ACOSADORAS

Muchos consideran al hombre como el actor principal de agresiones en un centro escolar, sin embargo, existe un numero cada vez mas creciente de mujeres que participan en actos de agresión en la escuela, este tipo de agresiones se puede encontrar desde los últimos años de la primaria (al inicio de la pre-adolescencia), hasta el término de la preparatoria e incluso más allá.

Cabe señalar que indistintamente de la historia de vida de cada acosador o acosadora, quien ejerce bullying posee un problema psicológico y de personalidad, ya sea desde un problema de auto estima, inseguridad, ansiedad, depresión o miedo obsesivo, hasta trastornos específicos que son indicativos de daño psicológico, como puede ser Trastorno Limite de la Personalidad, Trastorno Bipolar, Trastorno Negativista Desafiante, Trastorno de Esquizofrenia de la Personalidad, hasta el predecesor de un Trastorno Antisocial de la Personalidad y Psicopatía o Sociopatía. todo esto aunado a un contexto social que puede ser activador de violencia, historia de agresiones físicas desde la infancia o haber sido testigo de violencia familiar.

Por lo que se reitera que independientemente de las razones que den las adolescentes, el acoso escolar no es otra cosa que la proyección de una deficiencia psicológica (miedo, inseguridad y problemas psicológicos), encubiertos por una necesidad de aparentar ser fuertes, agresivas, lideres y ser popular.

En México, 43% de los niños reconocieron agredir a sus compañeros, de acuerdo con una encuesta hecha a 6 mil alumnos por la organización Educadores sin fronteras, dedicada a realizar investigaciones sobre la educación en el país. Además, uno de cada tres estudiantes de entre 12 y 18 años ha sufrido acoso escolar, según la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y Delincuencia.

Necesitan esta sensación constante para encubrir su insatisfacción personal, sus miedos e incluso responde a un impulso psicológico que no les permite ver las consecuencias que les acarreará esta conducta, a si mismas y hacia su familia. Desde el punto de vista Psicológico sus agresiones y amenazas no provocan miedo, ni respeto, sino lastima y significado de un grito de ayuda ante una "personita" adolescente tan temerosa como a los 5 años que necesita protección y que esta exponiendo su vida y la de terceros inocentes que padecen las consecuencias de una niña que no a aprendido a afrontar su vida de manera sana, evade su propia salud con conductas erráticas e incluso problemas psicológicos que tiene que hacerse cargo en conjunto con su familia.

 Ingrid, la historia de una Bully
La estudiante de secundaria no notaba que su rendimiento escolar bajaba, “para mí lo más importante era pensar en las peleas y en la forma en la que iba a molestar a los demás”.
Recuerda que cuando bromeaba sobre el físico o por cómo hablaban los demás no estaba segura de cuáles serían las consecuencias a largo plazo, sólo le parecían simples chistes de niños. De lo que sí estaba consciente, aclara, era de que le gustaba la fama y el respeto que conseguía.
Una mirada que no le pareciera agradable bastaba para que ella y su grupo se lanzaran a los golpes. Las de nuevo ingreso eran el blanco de sus bromas. Algunas no se quedaban calladas, a ellas las invitaba a participar en su grupo. Otras preferían no decir nada, a esas las escogía para molestarlas.
“En ese momento, para mí, era muy satisfactorio. Me daba mucha risa. Cuando yo reía y hacía reír a los demás, me daba una sensación de placer. Me hacía sentir respetada y divertida a la vez. No sabía que realmente les estaba haciendo daño a las personas” cuenta Ingrid Salgado, ahora de 20 años.

México es el país con el ambiente escolar más violento entre los 34 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).


Desde 2014, en nuestro país, existe la Ley General para la Prevención y Atención de la Violencia Escolar; sin embargo, sólo uno de cada 10 estudiantes recibe la atención adecuada en casos de acoso escolar. Solamente 48% de los maestros saben cómo aplicar esta legislación, de acuerdo con la Fundación en Movimiento, una organización dedicada a erradicar y prevenir el acoso escolar, financiada por la empresa de seguridad Seguritech, dirigida por Ariel Picker Schatz. Trixia Valle, directora de la fundación, explica que muchas veces las escuelas no atienden el bullying porque no saben cómo. Su organización se encarga de ofrecer programas integrales que van más allá de pláticas para capacitarlas.

Dos cosas evitaban que Ingrid parara de hacer bullying: la adrenalina que sentía a la hora de estar peleando y que su deseo de ser reconocida sobrepasó cualquier consejo que le daban.
“Cuando iba en segundo de secundaria me empezaron a hablar chicas de tercero. Quería ser como ellas, que todos me hablaran. Se me hizo una necesidad ser popular”.
Un acosador es una persona popular, ya sea porque lo admiran o le temen. Además, no mide sus actos y no le causan culpa, debido a que los hace de forma impulsiva. Así lo define el estudio Violencia entre pares en México, realizado por el Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género:

“El acosador lo hace porque puede. ¿Por qué puede? Porque no le ponen un alto, porque no tiene consecuencias en su actitud, porque le valen las sanciones, porque le gusta sentir poder entre su grupo”, dice Trixia Valle, quien tiene 10 años trabajando en temas de acoso.

y lo vemos como un instinto primitivo entre personas con un trastorno de psicopatía, sociopatía o inseguridad, buscan el poder como necesidad de reconocimeinto o como tratar de solventar sus impotencias internas. ¿Quiénes son los que buscan el poder? LOS IMPOTENTES, en el sentido que le quieran dar. inseguridad, miedo, pena, inhabilidad social, mental, etc.

“Pude ser yo”

El doctor reunió a todas las amigas de Fernanda alrededor de ella. Estaba postrada en una cama del hospital de Traumatología, en Lomas Verdes. Les sugirió que se despidieran, porque no había forma de salvarla. Antes de poder hacerle cirugía, la bala le causó muerte cerebral. Fernanda no sólo era con quien Ingrid organizaba los “tiros”, era su mejor amiga. Entrenaba box con ella de lunes a viernes y daban clases los sábados. Se veían toda la semana y además eran compañeras de fiesta: “No había ninguna a la que no fuéramos juntas”, recuerda Ingrid.
En noviembre de 2012 Fernanda invitó a Ingrid a una fiesta en Los Reyes Iztacala, pero en esa ocasión no pudo acompañarla porque tenía un evento familiar. Lo último que le dijo fue: “Ve y nos vemos mañana”; lo siguiente que supo de ella fue que estaba internada de urgencia en el hospital de Lomas Verdes. 
Ingrid cuenta que Fernanda, su novio y otra amiga salieron de la fiesta para ir a un Oxxo. Era medianoche y se formaron para ser atendidos, ya que había mucha gente en la tienda. En la fila un sujeto comenzó a acosarla y su novio, tratando de defenderla, le respondió. El acosador, sin dudarlo, sacó una pistola y le disparó en la sien. Lo mató al instante. 
La siguiente fue Fernanda. El sujeto le disparó en la frente; sin embargo, la bala nunca salió, se paseó por toda su cabeza hasta llegar a la nuca. A la otra acompañante le disparó tres veces, pero no logró darle. Después, el sujeto dio media vuelta y huyó. “Ese fue el momento en que decidí cambiar. Me di cuenta de que no estaba bien algo y que si no cambiaba me podría pasar lo mismo. Me dolió mucho la muerte de Fernanda, pero fue una enseñanza para mí. La extraño y tengo muchos recuerdos. Ese día toqué  fondo”, cuenta Ingrid y suspira.

“Después de la muerte de su amiga, Ingrid tuvo un cambio radical. Creo que vio su vida pasar en un minuto. Al principio tenía una actitud un poco prepotente, después de que mataron a Fernanda, dejó la prepotencia.

Luego se comunicó con las personas a las que golpeó para pedirles perdón. Se encontró con gente que, dice, no “guardó ningún rencor y perdonaron de corazón”. Incluso entabló amistad con algunos de ellos.

Ingrid considera que ser acosadora le formó un carácter fuerte, pero le trajo más cosas que pudo evitar. Le causa nostalgia pensar que su mejor amiga seguiría con vida si no hubieran sido violentas, como le provoca miedo imaginar que si continuaba así, se iba a encontrar con gente como la que le disparó a Fernanda.

“Lo más difícil fue empezar a medirme. Darme cuenta de cuándo estoy sobrepasando la línea del cotorreo”, dice Ingrid, quien ahora trabaja en cuentas de Afore para un banco. “Pronto comenzaré a estudiar contaduría y tengo mucha vida por delante para arruinármela con bromas tontas”, concluye.

Conclusión

Entonces, el bullying y las agresiones por parte de las adolescentes y los adolescentes, no deben ser tomados a la ligera, en algunos casos la consecuencia sera directa con la vida de quien la ejerce, un problema en el que no ven más allá de un comentario absurdo puede desatar la ira y el enojo de una victima o los familiares de la misma, que sin miramiento puede llegar a matar a la Bully o incluso, no mata a la acosadora, sino a la familia de ella, el papá, la mamá, los abuelos, los hermanos, tíos , primos y demás familiares que jamas se enteraron que la chica, era una agresora.

No solo el Bullying es predictivo de algún padecimiento psicológico, desde simple hasta trastorno, La mejor manera de combatir estas conductas es primero, hacer conciencia con honestidad y evaluar si mi hijo o hija es un acosador, abrir los canales de comunicación y en su defecto, llevar al menor o a la menos a terapia psicológica e incluso

La etapa formativa de la personalidad es durante la adolescencia, la adquisición de dichas bases de la personalidad se dio desde la infancia, estas del conjunto de 3 factores Biológicos, Psicológicos y Sociales, por lo que en la adolescencia, este sentido de pertenencia, aunado a un desarrollo conflictivo, origina esto, sin embargo, sea cual sea el origen, el adolescente o la chica acosadora, saben perfectamente que lo que hacen no es correcto y que existe una sanción, tanto moral, como familiar y también existe una sanción legal relacionada.


BULLYING y CONDUCTAS ANTISOCIALES

Existe una delgada linea entre las conductas antisociales y el acoso escolar, esto desde el punto de vista legal, sin embargo, un análisis psicológico (perfil de personalidad) no puede reflejar si la persona presenta rasgos de personalidad, en el caso del adolescente Trastorno Negativista Desafiante que en la adultez se traduce como Trastorno Antisocial de la Personalidad.

el cual a partir de los 18 años, ya es penado por la justicia, y antes de los 18 y a partir de los 13 años, es sancionado en correccional para menores.

Así que tanto adolescentes como padres de adolescentes.....

existen consecuencias en todo lo que se hace o deja de hacer. si presentan este tipo de conductas, inmediatamente corrijan, sanciones y eduquen, si no funciona inmediatamente a un psicólogo quien diagnostique la gravedad y el origen del mismo, así como su debido tratamiento..








Mauricio Vilchis
extractos del universal.com

viernes, 19 de mayo de 2017

PSICÓPATAS EN LA VIDA DIARIA



Muchas personas están tan individualizadas, con un pensar y un actuar "noble" que se traduce en buen trato, bajar ka guardia y hacer uso de la empatía para familiarizarse rápidamente con otra persona, esto, pese a que son valores inculcados desde la familia, es importante señalar, que las enfermedades mentales, los trastornos de personalidad y las conductas desviadas de la norma, forman parte de muchísimas personas al rededor de nosotros. las cifras mas conservadoras indican que en nuestra vida vamos a convivir con 9 psicópatas de distintos grados y niveles, otras cifras indican que son mas de 24 psicópatas dentro de los cuales estarían amigos, familiares, parejas, ex parejas, padres, maestros, servidores públicos, abogado, médicos, políticos, etc.

Muchos psicópatas están integrados en la sociedad y es difícil detectarlos. se les llama Psicópatas exitosos. Estos enfermos pueden entender lo que otra persona siente a nivel intelectual pero no a nivel emocional. Carecen de empatía y tienen habilidad para manipular. Hay psicópatas que puede llegar a tener un grado elevado de agresividad y suelen llegar a matar. Los Psicópatas no siguen las reglas sociales con sinceridad. Engañan a sus víctimas.  La mayor dificultad es reconocer  su personalidad trastornada. Las víctimas terminan de identificarlos cuando a veces ya es muy tarde.

La Psicología y la Psiquiatría describe y advierte sobre este trastorno o conducta de riesgo, sin embargo, pese a poder hacer una descripción de este perfil de personalidad y hacer énfasis en las consecuencias físicas y psicológicas de convivir con un psicópata, se debe de tener en mente esta premisa

"LOS PSICÓPATAS, NO SON ENFERMOS, SABEN LO QUE HACEN, ESTÁN COCIENTES DE LAS CONSECUENCIAS, IDENTIFICAN LO BUENO DE LO MALO, PERO PARA EL PSICÓPATA SIMPLEMENTE NO LE IMPORTA NADA DE ESTO, ESTA IMPOSIBILITADO FÍSICA, PSICOLÓGICA Y BIOLÓGICAMENTE PARA TENER ARREPENTIMIENTO, LASTIMA, CULPA O CUALQUIER SENTIMIENTO EMPATICO HACIA OTRA PERSONA."

Tres son los perfiles de personalidad que se han denominado como la "Dark Triad Of Personality" –Triada Oscura de la personalidad; el Maquiavelismo, el Narcisismo y la Psicopatía, estos dos últimos siempre referidos como “nivel sub-clínico” es decir que no tienen un síntoma visible ni malestar psíquico ni emocional. Teniendo en cuenta que ni los Psicópatas, ni los Narcisistas, ni los Maquiavélicos son capaces de sentir empatía  hacia las demás personas ni de mostrar genuino amor (Ali et al., 2009; Wai y Tiliopoulos, 2012) y que disfrutan confrontando psicológica y emocionalmente a las víctimas consigo mismas y con las demás personas que les rodean (Ali y Chamorro-Premuzic, 2010).

Por lo que estos tres tipos de perfiles de personalidad se consideran como factores de riesgo de maltrato psicológico en las relaciones interpersonales, ya sea de pareja, amistades, familiares y/o laborales.


Maquiavelismo

Los maquiavélicos se caracterizan por el cinismo, astucia y manipulación de los demás (Christie y Geis, 1970; Fehr, Samson y Paulhus, 1992; Garzón y Seoane, 1996). Una revisión reciente sugiere que las personas maquiavélicas se definen por comportamientos para asegurarse objetivos de compensación tales como el éxito personal en contra de las metas comunes, así como por tratar de ser un amigo deseable (Jones y Paulhus, 2009). Estas personas tienen pocas normas éticas y harán lo que sea necesario con tal de obtener éxito. Aunque los maquiavélicos pueden disfrutar del éxito real, no suelen ser escogidos como compañeros en las relaciones a largo plazo (Wilson, Near y Miller, 1998).


Narcisismo


Los narcisistas se caracterizan por el egoísmo, por un sentido egocéntrico del derecho –del tipo “A mí todo me está permitido”– y por una positiva auto-imagen aunque poco realista (Paulhus, 1998). Aunque inicialmente son muy queridos por los demás, los narcisistas llegan a ser, transcurrido un tiempo, cada vez más impopulares (Paulhus y John, 1998). Disfrutan de ser el centro de atención, recibir todos los halagos, los reconocimientos y convencer todos los días todo el día que ellos son expertos en todo; intentan vincularse con gente importante y con poder, generalmente lo logran y alcanzan puestos importantes; a su vez, consideran a la mayoría como indignos de su atención o amistad. Estas tendencias se basan en un sentido inestable y frágil de autoestima que es altamente susceptible a la información negativa y desafiante llamado “ego-amenazas” (Raskin, Novacek y Hogan, 1991). cualquier persona que no coincida con este pensamiento, es decir que no lo vea como superior a los demás lo considera una amenaza y hará todo lo posible por deshacerse de él.

Los narcisistas pueden estar casados, tener "amigos", hablar con jefes, directivos y algunos compañeros de trabajo, esto mientras le sea conveniente, es decir, mientras que les pueda sacar un provecho los utilizará para su beneficio, una vez que ya no le sean de utilidad, los desechan sin ningún miramiento ni empatía al respecto, en el caso de compañero de trabajo, puede ser para que le realicen su trabajo, aprenderlo a hacer, ayudarle a subir en el escalafón jerárquico, etc, una vez alcanzado el objetivo, lo deshecha y le habla al siguiente que le servirá para su propósito, en el plano de pareja, su beneficio puede ser el sexo, sentirse alabado, querido, deseado o simplemente una pareja que le haga todo lo que el necesite. aunque exprese amor y afecto por la pareja, estos sentimientos no son reales, el narcisista no los puede sentir, sabe que tiene que decir y como decirlo, pero no le es significativo emocionalmente, un rasgo importante para identificar a un narcisista, maquiavélico y/o psicópata es que, pese a pedir disculpas, mostrar preocupación, arrepentimiento y suplicas de perdón, parece que llora, pero no salen lagrimas, muy pocas, forzadas o en especial, ninguna y se puede sentir que la persona no lo dice con honestidad.


Psicopatía


El tercer componente de la TRÍOPE lo constituyen los psicópatas. Desde luego que estas personas no parecen lo que en realidad son, como aseveraba Cleckley (1976) cuando sostenía que este tipo de personas imitan los sentimientos humanos a nivel cognitivo, aunque emocionalmente sean incapaces de sentirlos de manera genuina. También es reveladora de esta falsa apariencia la gráfica frase que utilizaron Johns y Quay (1962) cuando afirmaban que el psicópata se sabe la letra, pero no la música. En otros casos, hay personas que no son psicópatas, pero lo parecen (Marietán, 2011), si bien no es cierto que estas personas, por reunir algunos rasgos psicopáticos aislados, sean psicópatas per se.

Los 16 criterios diagnósticos o rasgos de la psicopatía sub-clínica, según Cleckley (1976)
Boletín de Psicología, No. 107, Marzo 2013

  1. Encanto superficial y notable inteligencia.
  2. Ausencia de alucinaciones y otros signos de pensamiento irracional.
  3. Ausencia de nerviosismo y/o de manifestaciones psico-neuróticas.
  4. Indigno de confianza.
  5. Falsedad o insinceridad.
  6. Incapacidad para experimentar remordimiento o vergüenza.
  7. Conducta antisocial sin aparente justificación.
  8. Falta de juicio y dificultades para aprender de la experiencia.
  9. Egocentrismo patológico e incapacidad para amar.
  10. Pobres reacciones afectivas.
  11. Pérdida específica de intuición.
  12. Insensibilidad en las relaciones interpersonales ordinarias.
  13. Conducta exagerada y desagradable bajo el consumo de alcohol y, a veces, sin él.
  14. Amenazas de suicidio constantes, pero raramente consumadas.
  15. Vida sexual impersonal, frívola y poco estable.
  16. Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.

Puesto que los psicópatas siempre toman a los demás como meros objetos (Goleman, 2006), lo que hacen no es otra cosa sino cosificar a los demás –tratarles como cosas u objetos– en pos de su propio beneficio, ya que son muy egoístas (Marietán, 2008). Las marcas de identidad del psicópata son el engaño y el temerario desprecio por los demás, si bien el rasgo posiblemente más definitorio de la psicopatía sea la ausencia de empatía (Cleckley, 1976). La personalidad del psicópata es muy peculiar, caracterizada por locuacidad, encanto superficial, sentido grandioso de la propia valía y la manipulación (Hare, 1993). Sus conductas se asientan en el engaño y la desconsideración, en una falta de responsabilidad que no genera el menor remordimiento sino tan sólo indiferencia hacia el sufrimiento emocional que su conducta provoca en los demás (Goleman, 2006). En suma, aunque los psicópatas puedan destacar en la competencia de la cognición social, la suya es una comprensión exclusivamente intelectual de las reacciones interpersonales y de las normas que rigen las relaciones sociales que puede llevarle incluso a manipular mejor a sus víctimas, ya que es en el plano emocional –no en el intelectual–, es decir, en la comprensión empática, es donde fallan (Cleckley, 1976; Wai y Tiliopoulos, 2012).

La violencia en la pareja: Especial referencia a los "Indicadores de Maltrato Psicológico" IMP

El maltrato psicológico es uno de los comportamientos agresivos más frecuentes en las relaciones de noviazgos en jóvenes (González y Santana, 2001; Moreno, Blázquez, García-Baamonde y Guerrero, 2011). Así, conflictos por celos románticos, actos de crítica constantes y/o agresión verbal y/o actos de aislamiento y dominación son conductas relevantes que se relacionan estrechamente y suelen preceder a los actos de violencia física (Montes-Berges, 2008; Muñoz-Rivas, Graña y González, 2011). Mientras que la agresión física parece fácilmente delimitable en las relaciones interpersonales debido a que las secuelas en la víctima son observables, las manifestaciones del maltrato psicológico no son tan evidentes de cara a su detección (Blázquez y Moreno, 2008a, 2008b). Independientemente de ello, existen manifestaciones y/o indicadores del maltrato psicológico en la pareja más o menos obvios. Algunos indicadores –como las amenazas, críticas, insultos y humillaciones– contribuyen a hacerla más obvia; otros, en cambio, tales como la manipulación de la información o la desconsideración de las emociones de la otra persona, son más sutiles (Marshall, 1999). La ausencia de evidencias que señalen el daño por parte de la persona abusada se produce, más que por la inexistencia de las mismas porque, en la mayoría de los casos, este abuso se asienta en el amor (Ravazzola, 1997), y muchas de estas conductas están asimismo asentadas en el conocido mito de los celos, consistente en una «creencia en que los celos son un signo de amor, e incluso el requisito indispensable de un verdadero amor» (Ferrer, Bosch y Navarro, 2010, p. 8).

Indicadores o manifestaciones de maltrato psicológico, según Taverniers (2001)


Por su parte, Asensi (2008) sostiene la inclusión del maltrato económico en el maltrato psicológico como una forma de controlar a la víctima, y engloba los IMP señalados por Taverniers (2001) bajo la categoría de mecanismos encubiertos y manifiestos de abuso/maltrato emocional


CONCLUSIONES

Un Psicópata o Narcisista pese a tener una disfunción mental, no se le considera como enfermo mental, ya que sus capacidades psíquicas e intelectuales no están disminuidas ni dañadas, pueden tener habilidades académicas o físicas incluso superiores, otros suelen no tener ninguna capacidad extraordinaria sin embargo, fingen, mienten y aparentan tenerlo.

El psicópata identifica a sus victimas precisamente por sus debilidades, podria decirse que tiene un ojo clínico para saber quien es insegura o inseguro, quien tiene debilidades o poco control de impulsos y quien tiene una necesidad afectiva, por lo tanto, el psicópata actuará como la victima desea que actue, esto provoca que la victima lo vea tan exacto y perfecto que lejos de cuestionarlo, NECESITA estar a su lado. o en una empresa, necesitan a personas como él o ella.






jueves, 11 de mayo de 2017

ANALIZANDO LA INFIDELIDAD

TED Talks

Esther Perel

Es irónico y contradictorio saber que una gran porcentaje de las personas en el mundo están en contra de la infidelidad, pero es casi el mismo porcentaje de personas que son y han sido infieles.

el 95% de las personas dirían que es terrible que nuestra pareja mienta y oculte su relación extra pareja, pero ese mismo 95% de personas afirman que mentirían y ocultarían su relación extra pareja de tener una....

La Infidelidad posee 3 elementos clave

  1. Una relación secreta, que es la esencia de una aventura.
  2. Una conexión emocional de un grado u otro (forma un otra).
  3. Una Alquimia Sexual


La alquimia sexual es el punto principal aquí, porque el estremecimiento erótico es tal que un beso imaginado puede ser tan potente y encantador como horas de placer sexual.

Como dice -Marcel proust- "Nuestra imaginación es la responsable del amor, no la otra persona".

Nunca había sido tan facil ser infiel como en estos tiempos así como nunca habia sido tan dificil ocultarlo. Nunca ha sido más fácil engañar, y nunca ha sido más difícil guardar un secreto. Nunca la infidelidad se ha cobrado semejante tributo psicológico. Cuando el matrimonio era una empresa económica, la infidelidad amenazaba nuestra seguridad económica. Pero ahora que el matrimonio es un acuerdo romántico, la infidelidad amenaza nuestra seguridad emocional. Irónicamente, solíamos recurrir al adulterio; ese era el espacio donde buscábamos el amor puro. Pero ahora al buscar el amor en el matrimonio, el adulterio lo destruye. Hay tres maneras en que creo la infidelidad duele diferente hoy. Tenemos un ideal romántico en el que nos volcamos a una persona para satisfacer una lista interminable de necesidades: ser mi mejor amante, mi mejor amigo, el mejor padre, mi confidente, mi compañero emocional, mi par intelectual. Y yo: la elegida, la única, indispensable, irreemplazable, la elegida. Y la infidelidad me dice que no. Es la traición definitiva. La infidelidad rompe la gran ambición del amor. Pero si a lo largo de la historia la infidelidad siempre ha sido dolorosa, hoy a menudo es traumática, porque amenaza nuestro sentido del yo.

Mi paciente Fernando, está afligido. Dice: "Pensé que conocía mi vida. Pensé que sabía quién eras, quiénes éramos como pareja, quién era yo. Ahora lo cuestiono todo". La infidelidad, una violación a la confianza, una crisis de identidad. "¿Puedo confiar en ti otra vez?" pregunta. "¿Puedo volver a confiar en alguien de nuevo?" Y esto me dice mi paciente Heather, hablando de su historia con Nick. Casada, dos hijos. Nick acaba de salir en viaje de negocios, y Heather está jugando en su iPad con los chicos, cuando ve un mensaje en la pantalla: "Ansío el momento de verte". Qué extraño, piensa, acabamos de vernos. Y luego otro mensaje: "Ansío el momento de abrazarte". Y Heather se da cuenta de que no es para ella. Ella me dice también que su padre tuvo aventuras, que su madre encontró un papel en el bolsillo, y un poco de lápiz labial en el cuello. Heather sigue hurgando y encuentra cientos de mensajes, intercambios de fotos y deseos expresados. Los detalles vívidos de dos años de la aventura de Nick desplegados frente a ella en tiempo real, Y me hizo pensar: Las aventuras en la era digital es la muerte por desangrado.

También existe otra paradoja a la que nos enfrentamos hoy. Debido a este ideal romántico, confiamos en la fidelidad de nuestra pareja con un fervor único. Pero nunca fuimos tan propensos a descarriarnos y no porque hoy tengamos nuevos deseos, sino porque vivimos en una era en la que sentimos que tenemos derecho a cumplir nuestros deseos, porque en esta cultura merecemos ser felices. Y si solíamos divorciarnos porque éramos infelices, hoy nos divorciamos porque podríamos ser más felices. Y si el divorcio traía aparejada la vergüenza hoy, elegir quedarse cuando uno puede partir es la nueva vergüenza. Así que Heather no puede hablar con sus amigos porque teme que la juzguen por seguir amando a Nick, y a dondequiera que mire, recibe el mismo consejo: Déjalo. Tira al perro por la cuenta. Si la situación fuera a la inversa, Nick estaría en la misma situación. Quedarse es la nueva vergüenza. Si podemos divorciarnos, ¿por qué tener aventuras? El supuesto típico es que si alguien engaña, o hay algo mal en la relación o uno tiene algo mal. Pero millones de personas no pueden todas tener patologías. La lógica dice así: si uno tiene en casa todo lo que necesita, no tiene por qué buscarlo en otro sitio, suponiendo que existe el matrimonio perfecto que nos vacunara contra la pasión de explorar. Pero ¿y si la pasión tiene una vida útil finita? ¿Y si hay cosas que incluso una buena relación nunca puede ofrecer? Si incluso las personas felices engañan, ¿de qué se trata? La gran mayoría de la gente con la que trabajo no son galanteadores crónicos. A menudo son personas profundamente monógamas en sus creencias, y al menos para su pareja. Pero se encuentran en conflicto entre sus valores y su comportamiento.

A menudo son personas que han sido fieles desde hace décadas, pero un día cruzan la línea que nunca pensaron cruzar, a riesgo de perderlo todo. Pero ¿en un atisbo de qué? Las aventuras son un acto de traición, pero también una expresión de añoranza y pérdida. En el meollo de una aventura, siempre encontrarán un anhelo y un deseo vivo de conexión emocional, de novedad, de libertad, de autonomía, de intensidad sexual, un deseo de recuperar partes perdidas de nosotros mismos o un intento por recuperar vitalidad de cara a la pérdida y la tragedia. Pienso en otra de mis pacientes, Priya, felizmente casada, ama a su marido, y nunca quisiera herir al esposo. Pero también me dice que siempre ha hecho lo que se esperaba de ella: buena chica, buena esposa, buena madre, cuidó a sus padres inmigrantes. Priya, cedió ante el jardinero que quitó el árbol de su patio tras el huracán Sandy. Con su camión y sus tatuajes, él es todo lo contrario a ella. Pero a los 47, la aventura de Priya es la adolescencia que nunca tuvo.

Y su historia me señala que cuando buscamos la mirada del otro, no siempre nos alejamos de nuestra pareja, sino de la persona en la que nos hemos convertido. Y no es tanto que estemos en busca de otra persona, sino en busca de otro yo. En todo el mundo, hay una palabra que la gente que tiene aventuras siempre me dice. Se sienten llenos de vida. A menudo me cuentan historias de pérdidas recientes... de un padre que murió, de un amigo que se fue muy pronto, y de malas noticias en el médico. La muerte y la mortalidad a menudo viven a la sombra de una aventura, porque plantean estas preguntas. ¿Es todo? ¿Hay algo más? ¿Voy por otros 25 años así? ¿Nunca volveré a sentir eso otra vez? Eso me ha llevado a pensar que tal vez estas preguntas son las que impulsan a la gente a cruzar la línea, y que algunas aventuras son un intento por contrarrestar la falta de vida, un antídoto contra la muerte. Y al contrario de lo que puede pensarse, las aventuras tienen que ver menos con el sexo y más con el deseo: deseo de atención, deseo de sentirse especial, deseo de sentirse importante. Y la propia estructura de una aventura, el hecho de nunca poder tener al amante, aviva el deseo. Eso en sí mismo es una máquina de deseo, por lo incompleto, por la ambigüedad, te hace desear lo que no puedes tener.

Algunos probablemente piensan que las aventuras no ocurren en las relaciones abiertas, pero sí ocurren. Primero, no es lo mismo hablar de monogamia que hablar de infidelidad. Pero el hecho es que parece que incluso cuando tenemos la libertad de tener otras parejas sexuales, todavía nos atrae el poder de lo prohibido; que si hacemos lo que no se supone que debemos hacer, sentimos como si hiciéramos realmente lo que deseamos. Y le he dicho a una buena cantidad de mis pacientes que si pudieran llevar a sus relaciones una décima parte de la audacia, la imaginación y el brío que ponen en sus aventuras, probablemente nunca tendrían que verme. (Risas) Entonces, ¿cómo nos curamos de una aventura? El deseo es muy fuerte. La traición es profunda. Pero puede curarse. Y algunas aventuras son un toque de difuntos para relaciones moribundas. Pero otras nos impulsan a nuevas posibilidades. El hecho es que la mayoría de las parejas que han pasado por aventuras permanecen juntas, algunas simplemente sobreviven, y otras podrán realmente convertir una crisis en una oportunidad. Podrán convertir esto en una experiencia generativa. Y en realidad pienso incluso más en la pareja engañada, que a menudo dirá: "¿Crees que no deseaba más? Pero yo no lo hice". Pero ahora que la aventura está expuesta, ellos también reclaman más, y ya no tienen que mantener el status quo que puede no haber funcionado bien para ellos tampoco. He notado que muchas parejas inmediatamente después de una aventura, gracias a este desorden que en realidad puede dar lugar a un nuevo orden, tendrán conversaciones profundas con honestidad y apertura como no tuvieron en décadas.

Y parejas sexualmente indiferentes de repente sienten una lujuria tan voraz, que no saben de dónde viene. Algo sobre el miedo a la pérdida reavivará el deseo, y dará paso a un tipo de verdad completamente nuevo. Entonces, al exponer una aventura, ¿qué cosas específicas pueden hacer las parejas? Del trauma sabemos que la curación empieza cuando el autor reconoce lo que hizo mal. Así, para la pareja que tuvo la aventura, para Nick, una cosa es terminar la aventura, pero lo otro es el acto esencial, e importante de expresar culpa y remordimiento por herir a su esposa. Pero la verdad es que he notado que una buena parte de quienes tienen aventuras pueden sentirse terriblemente culpables por herir a su pareja, sin embargo, no culpables por la experiencia de la aventura en sí. Y esa distinción es importante. Nick tiene que mantener la vigilia por la relación. Tiene que ser, por un tiempo, el protector de los límites. Es su responsabilidad sacar el tema, porque si lo piensa, él puede aliviar a Heather de la obsesión, y de tener que asegurarse de que la aventura no se olvida, y que en sí mismo empieza a restaurar la confianza. Pero para Heather, o la pareja engañada, es esencial hacer algo para recuperar el sentido de autoestima, rodearse de amor, amigos y actividades que devuelvan la alegría, el sentido y la identidad. Pero aún más importante, es frenar la curiosidad de hurgar en los detalles sórdidos... ¿Dónde estuviste? ¿Dónde lo hiciste? ¿Con qué frecuencia? ¿Ella es mejor que yo en la cama? Preguntas que solo causan más daño, y no dejan dormir por la noche. Y en su lugar, pasen a lo que yo llamo preguntas de investigación, las que extraen el sentido y los motivos. ¿Qué significó esta aventura para ti? ¿Qué pudiste expresar o experimentar allí que ya no puedas conmigo? ¿Qué sentías cuando volvías a casa? ¿Qué valoras de nosotros? ¿Te agrada que esto termine? Cada aventura redefinirá una relación, y cada pareja determinará cuál será el legado de la aventura. Pero las aventuras están aquí para quedarse, y no se irán. Y los dilemas del amor y el deseo, no tienen respuestas simples de blanco y negro, bueno y malo, y víctima y agresor.

La traición en una relación viene en muchas formas. Hay muchas maneras de traicionar a nuestra pareja: con desprecio, con negligencia, con indiferencia, con violencia. La traición sexual es solo una manera de hacer daño a una pareja. En otras palabras, la víctima de una aventura no siempre es la víctima del matrimonio. Me han escuchado, y sé lo que están pensando: Tiene acento francés, debe estar a favor de las aventuras. Se equivocan. No soy francesa. Y no estoy a favor de las aventuras. Pero como creo que algo bueno puede salir de una aventura, a menudo me hacen esta pregunta extraña: ¿La recomendaría? No recomendaría tener una aventura como tampoco recomendaría tener cáncer, y, sin embargo, sabemos que la gente que ha estado enferma a menudo habla de cómo la enfermedad les ha dado una nueva perspectiva. La principal pregunta que me han hecho desde que llegué a esta conferencia cuando dije que hablaría de la infidelidad es ¿a favor o en contra? Dije: "Sí". Veo las aventuras desde una doble perspectiva: daño y traición por un lado, crecimiento y auto descubrimiento por el otro... lo que causó en ti, y lo que significó para mí. Entonces cuando viene una pareja luego de una aventura que ha salido a la luz, a menudo les digo esto: Hoy en Occidente, la mayoría de nosotros tendremos dos o tres relaciones, o matrimonios, y algunos de nosotros los tendremos con la misma persona.

Su primer matrimonio terminó. ¿Desearían crear un segundo matrimonio juntos? Gracias.

EL SECRETO DEL DESEO EN UNA RELACIÓN DE LARGO PLAZO -Esther Perel-

En la época de la divulgación científica y el acceso al conocimiento, TED es una de las plataformas que más han acercado el conocimiento al publico en general. TED viene a ser una mezcla entre Wikipedia/Blog/VideoBlog/Conferencia/Standup con el objetivo de informar en un lenguaje claro y un ritmo rápido que estimula nuestra naturaleza curiosa y de búsqueda de conocimiento.

Esther Perel ( 58 años), Psicoterapeuta Belga, conocida por sus trabajos en la Family Studies Unit Department of Psychiatry, en el New York University Medical Center, a colaborado en el International Trauma Studies Program y forma parte de la Columbia University. actualmente presentó un libro donde plasma el resultado de un estudio global sobre el deseo sexual y el erotismo, recabando información de miles y miles de personas de distintas culturas y paises, dando como resultado un extraordinaria serie de afirmaciones que nos explican el porque de los problemas sexuales actuales, la visión de la sexualidad en la actualidad y las recomendaciones para vivir nuestra sexualidad de manera sana en estos tiempos.

A continuación se hace un análisis de la transcripción de la presentación de Esther en "TED Talks":


¿Por qué el buen sexo se desvanece tan frecuentemente aun en parejas que continúan amándose uno al otro tanto como siempre?

¿Y por qué una buena intimidad no garantiza buen sexo, contrario a la creencia popular?

O, la siguiente pregunta pudiera ser...........  ¿Podemos desear lo que ya tenemos?

Es la pregunta del millón, ¿verdad?

otras preguntas vienen a nuestra cabeza de la mano con las anteriores....

¿Y por qué lo prohibido es tan erótico?
¿Qué hace la transgresión que hace al deseo tan potente?
¿Y por qué el sexo hace bebés, y los bebés significan desastre erótico en las parejas?
Es una especie de golpe mortal al erotismo, ¿no es así?
Y cuando amas, ¿cómo se siente?
Y cuando deseas, ¿en qué es diferente?

En todas partes donde existe el romanticismo parecen haber una crisis del deseo. Una crisis del deseo, como en poseer lo querido. El deseo como una expresión de nuestra individualidad, de nuestra libre elección, de nuestras preferencias, de nuestra identidad; deseo que se ha convertido en el concepto central como parte del amor moderno y las sociedades individualistas.

Saben, es la primera vez en la historia de la humanidad en que tratamos de experimentar la sexualidad en el largo plazo, no porque queramos 14 niños, para lo que necesitamos tener aún más porque muchos de ellos no sobreviven, y no porque sea un deber marital exclusivo de las mujeres. Esta es la primera vez que queremos sexo por largo tiempo por el placer y la conexión que tiene sus raíces en el deseo.

¿Qué sostiene el deseo y por qué es tan difícil? Y en el corazón del deseo sostenido en una relación comprometida, creo que está la reconciliación de dos necesidades humanas fundamentales. Por una parte, nuestro deseo de seguridad, predictibilidad, seguridad, dependencia, confidencialidad, permanencia, todas anclas, polos a tierra de nuestras vidas, que llamamos hogar. Pero también tenemos una necesidad igualmente fuerte —hombres y mujeres— de aventura, novedad, misterio, riesgo, peligro, de lo desconocido, lo inesperado, de sorpresa —captan la idea— de camino, de viaje. Así que reconciliar nuestra necesidad de seguridad y nuestra necesidad de aventura en una relación, o lo que hoy nos gusta llamar un matrimonio apasionado, suele ser una contradicción de términos. El matrimonio era una institución económica en la que te dieron un compañero para toda la vida en términos de niños, estatus social, sucesión y compañerismo Pero ahora queremos que nuestro compañero aún nos dé esas cosas, y además queremos que sea nuestro mejor amigo, sincero confidente y apasionado amante, y vivimos el doble. (Risas) Así que escojemos a una persona y básicamente le pedimos que nos dé lo que antes toda la aldea solía dar: Dame pertenencia, identidad, continuidad, pero dame trascendencia y misterio y asombro, todo en uno. Dame confort, dame límite. Dame novedad, dame familiaridad. Dame predictibilidad, dame sorpresa. Y pensamos que está dado, y que los juguetes y la lencería nos salvarán.

Así que ahora llegamos a la realidad existencial de la historia, ¿verdad? Porque creo, de una forma —y volveré sobre esto— que la crisis del deseo es frecuentemente una crisis de la imaginación.

Así que, ¿por qué el buen sexo a menudo se desvanece? ¿Cuál es la relación entre amor y deseo? ¿Cómo se relacionan y cómo entran en conflicto? Porque ahí radica el misterio del erotismo.

Si hay un verbo, para mí, que acompañe a amor es "tener". Y si hay un verbo que acompañe a deseo, es "querer".

En el amor, queremos tener, queremos conocer lo amado. Queremos minimizar la distancia. Queremos reducir la brecha. Queremos neutralizar las tensiones. Queremos cercanía. Pero al desear, tendemos a no regresar a los lugares en los que ya hemos estado. Los resultados previsibles no mantienen nuestro interés.

Al desear, queremos un Otro, alguien del otro lado que podamos ir a visitar, con quien podamos pasar algún tiempo, que podamos ir a ver qué pasa en la zona roja. Al desear, queremos un puente para cruzar. En otras palabras, a veces digo, el fuego necesita aire. El deseo necesita espacio. Y cuando se dice así es bastante abstracto.

Pero luego tomé una pregunta conmigo. Y he ido a más de 20 países en los últimos años con "Inteligencia Erótica" y le pregunté a la gente, ¿cuándo encuentra más atractiva a su pareja? No atractiva sexualmente, per se, sino más deseable. No las características físicas que te atraigan, sino lo que te hace desear el todo de tu pareja.

Y a lo largo de las culturas, las religiones, el género —excepto por uno— hubo pocas respuestas diferentes.

El primer grupo es: Es más deseable para mí cuando se va, cuando está lejos, cuando nos reunimos. Básicamente, cuando entro en contacto con mi habilidad de imaginarme con mi pareja, cuando mi imaginación regresa al cuadro, y cuando puedo socavar en la ausencia y el anhelo, que es el mayor componente del deseo.

Pero un segundo grupo es aún más interesante: Me es más deseable cuando la veo en el estudio, cuando está en escena, cuando está en su elemento, haciendo algo que le apasiona, cuando la veo en una fiesta y con otras personas, cuando la veo dirigiendo. Básicamente, cuando veo a mi pareja radiante y segura, probablemente el mayor excitante de todos. Radiante, como auto-suficiente. Veo a esa persona, por cierto, en el deseo las personas raramente hablan de ello, cuando estamos mezclados en uno, a 5 centímetros uno de otro. Pero tampoco es cuando la otra persona está tan lejos que ya no puedes verla. Es cuando veo a mi pareja a una distancia confortable, cuando esa persona que es ya tan familiar, saben, es por momentos, misteriosa otra vez, algo elusiva. Y en ese espacio entre yo y el otro reside el impulso erótico, reside el movimiento hacia el otro. Porque a veces, como decía Proust, el misterio no es viajar a nuevos lugares, sino verlos con nuevos ojos. Y así, cuando veo mi pareja por su cuenta, haciendo algo en que está involucrada, veo a esa persona y por momentos tengo un cambio de percepción, y estoy abierta a los misterios que viven justo a mi lado.

Y entonces, más importante, en esta descripción del otro o de mí —es lo mismo—, lo que es más interesante es que no hay necesidad en el deseo. Nadie necesita a nadie. No hay cuidado en el deseo. El cuidado es muy amoroso. Es un potente antiafrodisiaco. Todavía estoy por ver a alguien que esté excitado por alguien que lo necesita. Una cosa es quererles. Necesitarlos es un freno, y las mujeres lo han sabido desde siempre, porque cualquier cosa que lleve a la planificación generalmente disminuirá la carga erótica. Por buenas razones, ¿correcto?

Y el tercer grupo de respuestas generalmente son: Cuando estoy sorprendido, cuando reímos juntos, como alguien me dijo en la oficina hoy, cuando está de traje, así que me dije, ya sabes, es o de traje o de botas de vaquero. Pero básicamente es cuando hay novedad. Pero la novedad no se trata de nuevas posiciones. No es un repertorio de técnicas. Novedad es, ¿qué partes tuyas vas a mostrar? ¿Qué partes de ti casi se ven? Porque de alguna manera uno podría decir que el sexo no es algo que uno hace, ¿eh? El sexo es un lugar al que vas. Es un espacio al que entras dentro de ti mismo y con otro, u otros. ¿Así que a dónde irías en el sexo? ¿Qué partes de ti conectas? ¿Qué buscas expresar allí? ¿Es un lugar para la trascendencia y unión espiritual? ¿Es un lugar para la travesura y es un lugar para ser agresivo con seguridad? ¿Es un lugar donde puedes rendirte y no tener que asumir la responsabilidad de todo? ¿Es un lugar donde puedes expresar tus deseos infantiles? ¿Qué viene por ahí? Es un lenguaje. No es solo un comportamiento. Y es la poética de ese idioma lo que me interesa, que es por lo que comencé a explorar este concepto de inteligencia erótica.

Saben, los animales tienen sexo. Es el propósito, es biología, es el instinto natural. los seres humanos somos los únicos que tienen una vida erótica, lo que significa que es sexualmente transformada por la imaginación humana. Somos los únicos que pueden hacer el amor durante horas, pasar un rato feliz, tener orgasmos múltiples, sin tocar a nadie, simplemente porque nos lo imaginamos. Podemos esbozarlo. Podemos experimentar esa cosa potente llamada anticipación, que es el "apagador" del deseo, la capacidad de imaginar, como si estuviera sucediendo, para vivirlo como si estuviera sucediendo, mientras que nada está sucediendo y todo está ocurriendo al mismo tiempo. Así que cuando empecé a pensar sobre el erotismo, me puse a pensar en la poética del sexo, y si lo veo como una inteligencia, entonces es algo que puedes cultivar. ¿Cuáles son los ingredientes? Imaginación, alegría, novedad, curiosidad, misterio. Pero el agente central es realmente esa pieza llamada la imaginación.

Pero lo más importante, para yo comenzar a entender cuáles son las parejas que tienen una chispa erótica, lo que mantiene el deseo, tuve que volver a la definición original de erotismo, la definición mística, y me fui a través de ella a través de una bifurcación mirando realmente al trauma, que es la otra cara, y mirarla, mirando a la comunidad en que había crecido, que era una comunidad en Bélgica, todos sobrevivientes del Holocausto, y en mi comunidad había dos grupos: los que no murieron y los que volvieron a la vida. Y los que no murieron vivieron a menudo muy atados a la tierra, no podría experimentar placer, no podía confiar, porque cuando estás atento, preocupado, ansioso, e inseguro, no puedes levantar la cabeza e ir y despegar al espacio y ser juguetón y seguro e imaginativo. Los que regresaron a la vida fueron aquellos que entendieron lo erótico como un antídoto a la muerte. Supieron cómo mantenerse vivos. Y cuando comencé a escuchar de la asexualidad de las parejas con las que trabajo, a veces les oigo decir, "Quiero más sexo", pero por lo general lo que la gente quiere es mejor sexo, y lo mejor es volver a conectar con esa cualidad de estar vivo, de resonancia, de renovación, de vitalidad, de eros, de energía que el sexo solía darles o que habían esperado les diera.

Y así empecé a hacer una pregunta diferente. "Me apago cuando..." empezó a ser la pregunta. "Se me acaba el deseo cuando..." que no es la misma pregunta, "Lo que me apaga es..." y "Me apagas el deseo cuando..." Y la gente comenzó a decir, "No tengo deseo cuando me siento muerto dentro, cuando no me gusta mi cuerpo, cuando me siento viejo, cuando no he tenido tiempo para mí, cuando no he tenido oportunidad ni siquiera de presentarme, cuando no lo hago bien en el trabajo, cuando siento baja autoestima, cuando no tengo un sentido de ser valioso, cuando no me siento como que tengo el derecho a querer, de recibir placer".

Y entonces empecé a hacer la pregunta inversa. "Me excito cuando..." Porque la mayoría de las veces, a la gente le gusta hacer pregunta, "Me excito, lo que me excita", y estoy fuera de la pregunta. ¿Saben? Ahora, si estás muerto dentro, la otra persona puede hacer muchas cosas por prenderte y complacerte y no hará mella en ti, no responderá si no hay nadie en la recepción. Así que me excito cuando, dirijo a mis deseos, me avivo, me excito mentalmente, pienso en el sexo, lo busco en mi, en una película, en mi imaginación, en la masturbación....

Ahora, en esta paradoja entre el amor y el deseo, lo que parece ser tan desconcertante es que los propios ingredientes que nutren el amor —mutualismo, reciprocidad, protección, preocupación, responsabilidad por el otro— son a veces los mismos ingredientes que sofocan el deseo. Porque el deseo viene con una serie de sentimientos que no siempre favorecen el amor: celos, posesividad, agresión, poder, dominación, malicia, travesuras. Básicamente la mayoría de nosotros no nos excitamos en la noche por las mismas cosas contra la que protestamos durante el día. Saben, la mente erótica no es muy políticamente correcta. Si todo el mundo fantasea con un lecho de rosas, no tendríamos esas conversaciones interesantes sobre esto. Pero no, en nuestra mente hay una multitud de cosas sucediendo que no siempre sabemos cómo llevar a la persona que amamos, porque pensamos que el amor viene con abnegación, y de hecho el deseo viene con una cierta cantidad de egoísmo en el mejor sentido de la palabra: la capacidad de estar conectado al propio yo en presencia de otro.

Es decir, en el sexo, no pienso en lo correcto, no pienso en hacer sentir mal o bien al otro, no me culpo por lo que siento o fantaseo, en el sexo, las fantasías son para mi disfrute personal y para compartirlas con mi pareja, en el sexo, no deseo controlar, deseo que me controlen, así como los que suelen controlar todo, olvídense de controlar, déjense ir, sientan vivan, no seas correcto, podemos llegar a ser atrevidos con la seguridad de que el otro y la otra no me juzga ni me lastima.


Así que quiero traer esa pequeña imagen hacia Uds. debido a esta necesidad de conciliar estos dos grupos de necesidades con las que nacemos. Nuestra necesidad de conexión, nuestra necesidad de separación, o nuestra necesidad de seguridad y aventura, o nuestra necesidad de estar juntos y de autonomía. Pueden ir en su imaginación, en su cuerpo, disfrutando su alegría, sabiendo todo el tiempo que habrá alguien cuando regresen.

Pero si en este lado, en su cuerpo, hay alguien que dice: "Me preocupa. Estoy ansioso. Estoy deprimido. Mi pareja no ha cuidado de mí en tanto tiempo. ¿Qué hay tan bueno allá afuera? ¿No tenemos todo lo que necesitamos juntos, tú y yo?", entonces hay algunas pocas reacciones que todos nosotros podemos reconocer bien. Algunos de nosotros volveremos, regresar a hace mucho tiempo y a ese niño que regresa es el niño que va renunciar a una parte de sí mismo para no perder el otro. Perderé mi libertad para no perder la conexión. Y aprenderé a amar de una cierta manera que vendrá cargada de preocupación extra, responsabilidad y protección adicionales, y no sé cómo dejarte para jugar, para experimentar placer, con el fin de descubrir, de entrar dentro de mí. Traduzcan esto al lenguaje adulto. Empieza muy joven. Continúa en nuestra vida sexual hasta el final. 

Entonces pasa que, si quieres sostener el deseo, es este pedazo de real dialéctica. Por un lado deseas la seguridad para poder ir. Por otra si no puedes irte, no tienes placer, no puedes culminar, no tienes un orgasmo, no te excitas, etc. porque gastas tu tiempo en el cuerpo y la cabeza del otro y no en el tuyo propio. en preocuparte si va a pensar mal de ti, o preocupada si vas a irte de su lado o si no eres lo suficientemente bueno para él o ella.

En este dilema sobre reconciliación de estos dos grupos de necesidades fundamentales, hay algunas pocas cosas que me han llevado a comprender lo que hacen esas parejas eróticas. Uno, tienen mucha intimidad sexual. Entienden que hay un espacio erótico que pertenece a cada uno de ellos. También entienden que la estimulación erótica no es algo que haces cinco minutos antes de la cosa real. El juego erótico inicia al final del anterior orgasmo. También entienden que un espacio erótico no es sobre comenzar a tocar al otro. Es sobre crear un espacio donde dejas el Directivo S.A. tal vez donde dejas a un lado el celular y realmente solo debes entrar a ese lugar donde dejas de ser el buen ciudadano que cuida de las cosas y es responsable. Responsabilidad y deseo solo pelean. Realmente no lo hacen bien juntos. Las parejas eróticas también entiendan que la pasión aumenta y disminuye. Es bastante parecida a la Luna. Tiene eclipses intermitentes. Pero lo que saben es que ya saben cómo resucitarla. Saben cómo hacerla regresar, y saben cómo hacerla regresar porque han desmitificado un gran mito, que es el mito de la espontaneidad, que es que vas a caer del cielo mientras tú estás doblando la ropa como un "dios" o "ex machina", y de hecho entendieron que todo lo que va a pasar, solo pasa en una relación de largo plazo que ya se tiene.

Sexo comprometido es sexo premeditado. Es con voluntad. Es intencional. Es foco Es presencia, Es objetivo, Es gusto, Es compartido, Es llegar a el con libertad y con la complicidad de esa pareja que me deja ser y se deja ser en el sexo, y que volveremos a cuidarnos uno a otro, amarnos, desearnos.



podemos concluir con algunos puntos importantes a tomar en cuenta:
Vivir en pareja no es sacrificar tu libertad, ni física ni psicológica ni emocional.

Ser libre en pareja no significa infidelidad, deslealtad, no compromiso

el amor es subjetivo, nosotros nos enamoramos del otro, nosotros decidimos sentirnos enamorados y nuestro objeto de amor es nuestra pareja, por otro lado esta la pareja con la que decido libremente estar, a la que amo con esa subjetividad pero también con el realismo de saber que el estar con mi pareja implica generar acuerdos, decidir juntos y crecer de manera individual y de pareja.
Por otro lado esta mi sexualidad, la que yo origino, la que yo procuro y la que yo expreso
por otro lado esta el compartir mi sexualidad con esa persona a quien amo, con quien decidí estar y con la que puedo sentirme libre de expresar, de sentir, de cuidar, dejarme cuidar y desear.

el deseo comienza conmigo mismo, el deseo es libre, el amor es de dos, podemos compartir todo lo que implica una relación de pareja con la conciencia sana de saber que en todo momento en todos los aspectos de mi vida, yo decido, están en mi control y yo decido compartirlos, vivirlos con mi pareja

Y el conmigo, cuando se trate de amarnos... sera aveces intenso, aveces menos, pero siempre sabremos que estará ahí cuando queramos acudir a el, cuando se trata de protección, sabemos que esta ahí para escucharnos, aconsejarnos, apoyarnos, saber que cuentas con esa persona, cuando se trata de sexo, sabes que puedes ser tu, que puedes experimentar y vivir el deseo de manera intensa y que todo ello hace que las parejas de largo plazo mantengan la chispa encendida, no con amenazas ni con miedo, no por necesidad, sino por gusto, con los beneficios que la libertad de elegir me llevan a regresar una y otra vez contigo por esas razones que he amado desde el principio.


viernes, 5 de mayo de 2017

EL TAMAÑO DEL PENE


 Mucho se habla respecto al tamaño del pene, gracias a la ciencia desde hace años sabemos que, en general, para fines reproductivos y de placer no es relevante el tamaño, ni el largo ni el grueso, de acuerdo con las ciencias Biológicas, tampoco es relevante para los fines evolutivos, ya que cumple con los mecanismos de reproducción necesarios y que la evolución ha diseñado tanto el pene y la vagina de modo que se mantenga segura, la reproducción de la especie humana; La ciencia de la Psicología, no menos importante que el resto de las ciencias, también nos explica que el tamaño del pene no resulta trascendente para el placer de las mujeres ni del propio hombre, ya que en la estimulación sexual no solo interviene la genitalidad, sino también se incluyen procesos psíquicos para la excitación del ser humano, bioquímicos estimulantes, relajación mental, estimulación visual, auditiva, sensitiva, etc., y en el caso específico de la mujer, se involucran las emociones toman un papel importante antes durante y después de una relación sexual, en los hombres también, pero con distinta jerarquía. Desde el punto de vista específicamente anatómico, el largo del pene no es tan relevante como si el grueso, sin que esto sea completamente limitante, los especialistas del campo explican que la zona sensible al estímulo sexual de la vagina, se ubica desde la entrada y hasta el primer tercio del canal vaginal, es decir, que los primeros 5 a 7 centímetros del conducto vaginal son sensibles a la estimulación, es por eso que incluso los propios dedos de la mujer pueden provocar satisfacción dentro de la vagina.

Desde un análisis histórico, los expertos nos informan que el tamaño del pene no ha sido tan relevante a lo largo de la historia como lo es en la época moderna y actual. Desde los pueblos prehispánicos en América, pasando por las civilizaciones de Europa Central, Grecia, Roma, y terminando por la culturas milenarias de Asia, el pene ha tenido distintos valores y significados, como también lo ha sido la sexualidad femenina, el pene ha sido reverenciado, rodeado de misticismo, dado explicaciones mágicas, adjudicado deidades y también satanizado de no funcionar como es esperado, así como a la concepción, embarazo y parto de las mujeres, sin embargo, hacer énfasis o atribuirle una capacidad mejorada respecto al tamaño del pene no aparece con tanta importancia, si ha habido culturas que lo mencionan pero no tanto como en la época moderna, posterior a la revolución industrial. Así que todos los expertos nos han corroborado estos datos.

Pese a toda esta información, no nos queda más que reducir nuestra búsqueda de la preocupación actual por el tamaño del pene al peso cultural moderno, en las últimas generaciones, el culto al cuerpo se ha centrado en una exigencia de cubrir estereotipos del físico de hombres y mujeres, hace unas décadas el cuerpo robusto femenino era sinónimo de excitación y de envidia, la delgadez era motivo de burlas y desacreditaciones, incluso de una posición social inferior debido a la mala alimentación o falta de esta, trasladándonos a los noventas, para ese entonces, ya se había establecido el culto a la delgadez, los medios de comunicación jugaron un papel muy importante, la tecnología crecía a pasos agigantados y los medios publicitarios, radio, televisión, periódicos, revistas, la libertad sexual, etc., destaparon la información sexual, pero también crearon una imagen globalizada y estereotipada del físico de mujeres y hombres, aunque en el caso de los hombres, no es requisito único el físico, el poder y el dinero juega un papel a favor del hombre, con lo que culturalmente se vuelve competitivo y deseable para las mujeres, pese a no cumplir con el requisito físico implantado actualmente, no así la mujer quien se lleva la peor de las partes en donde es su físico la que le abrirá o cerrará puertas, oportunidades de trabajo, ascensos, reconocimientos, parejas, burlas y descalificaciones de otras mujeres, etc.

La sexualidad no se salva de esto, existen ciertas exigencias en cuanto al sexo, al placer, y en la actualidad desafortunadamente se ha encumbrado al sexo, como un objetivo a alcanzar y de una manera casi obligatoria, perfecta y llevada al extremo, es decir, entre más lo hagas, eres mejor persona, o entre más placer obtengas, eres la mejor o el mejor de todos, en este punto los prejuicios pesan también en  los hombres esta ideología global a influenciado a hombres y mujeres, por lo que podemos escuchar que tanto hombres y mujeres opinen que un pene grande es mejor que un pene pequeño, suponiendo y afirmando que entre más grande más placer.

Luego de este análisis volvemos a la pregunta que tanto atañe a los hombres…

¿Para las mujeres es importante el tamaño del pene?

La respuesta es muy clara, SI y NO…. ¿Qué….? me explico; Cuando tu novia o esposa te dice que le gusta tu pene y que siente placer suficiente con él, es muy probable que sea verdad, sin embargo, el que a tu novia le excite o agrade ver un pene más grande que el promedio, también es muy probable que sea verdad, pero esto no necesariamente es trágico.

Un estudio longitudinal realizado por la Universidad Nacional Australiana en cooperación con otras universidades y publicado en la revista BJU International (British Journal of Urology International). Analizó la longitud de más de 15.000 penes de todo el mundo y determinó el tamaño promedio. Los resultados muestran que el tamaño medio del pene erecto es de 13.12 centímetros de largo y circunferencia de 11.66 centímetros. En reposo la longitud promedio del pene es de 9.16 centímetros y una circunferencia de 9.31 centímetros.

El estudio también concluyó que solamente un 2.28% de los hombres tienen como padecimiento, un micro pene (menor a 5 centímetros en erección), y solo un 15% de los hombres tiene un pene mayor de 16 cm. Concentrados su mayoría en la población de raza negra, obvio, ya lo sabíamos, y en algunos caucásicos de Europa central

A la par de este estudio, se pidió a un número similar de mujeres que eligieran entre una muestra en fotografías, que penes les parecían más atractivos o excitantes, el resultado concluyó que para la mayoría de las mujeres, 70.05%, les parece atractivo y/o excitante un pene mayor al promedio, o sea mayor a 13.12 centímetros, sin embargo, estas mismas mujeres indicaban que no es el tamaño del pene lo primordial para sentir placer, por lo que el tamaño pasa a segundo plano, de hecho, ocupa el 6 lugar en sus prioridades de pareja, el trato a lo largo del día, el juego previo, la estimulación oral y manual, los besos apasionados, las caricias, etc. forman parte de lo más importante antes que el pene.

En el plano de solo excitación sexual, el Pene para la mujer, puede ser agradable si es grande, por una apreciación estética, en una encuesta en España en el 2016, las mujeres mencionaban que de tener un encuentro de una sola vez con un chico, escogerían al que tuviera el pene más grande, lo mismo que en las despedidas de solteras donde hay strippers o en una película porno, elegirían a un hombre con un pene grande, con el objetivo de ser atractivo y seducirlas dentro de esos contextos, sin embargo, cuando se habla de una pareja formal, estas mismas mujeres ya no les es importante el tamaño del pene de su novio o esposo. 

El resultado se puede explicar de la siguiente manera; Puede ser atractivo y seductor para la mayoría de las mujeres un pene de un largo superior a la media, como fantasía sexual, estimulante o hasta erótico, sin embargo no les es determinante para su placer, ya que el pene que posee la pareja en turno es suficiente para su satisfacción, ya que en la pareja buscan otras cosas más que las estimule, antes que el pene.

Como ya es sabido, las mujeres involucran no solo el aspecto físico, sino el emocional, lo psicológico, el significado de su relación, la personalidad de su pareja entre muchas otras cosas, incluso puede parecerles más excitantes otras partes del cuerpo de su pareja como por ejemplo, las manos, la espalda, las piernas, los sabios o su mirada, que el pene mismo, esto no reduce su apreciación a un conformismo ni consuelo si su hombre tiene un pene de largo menor al promedio, sino que, cuando tu chica te dice que está a gusto con tu pene y que siente placer con él, seguramente está diciendo la verdad, ya que es tuyo y para tu pareja tú eres más que solo tu pene, sin embargo si tu novia es honesta contigo y tú no tienes problema en escucharlo (después leer estos datos no deberías) sabrías que si ella ve un pene en fotografías, películas porno, o en un show stripper, lo más probable es que el que más le guste sean los más grandes, si, más grandes que el tuyo, pero no es porque desee o necesite uno así, sino que para sus fines meramente estéticos, de excitación y de erotismo, le es suficiente con observar un pene grande, dentro de ese contexto.

Lo mismo sucede con los hombres, si se trata de observar a un grupo de chicas y elegir rápidamente que chicas les parecen atractivas, el resultado se caracterizara según el tamaño de las nalgas o de sus tetas, la mayoría elegirían a las que tengan más grandes dichos atributos, Sin embargo, de esta misma muestra masculina, se observaría que su pareja de turno cubra necesariamente con esos criterios, ni con los estereotipos de belleza actuales, sin embargo, el deseo sexual de estar con ella es el mismo y terminas agradecido después de tener sexo con ella. No es ningún sacrificio para nadie.

Las herencias del porno han mal educado a hombres y mujeres, ya que el reunir a un grupo de hombres con el pene mayor al promedio, y mujeres con cuerpos exuberantes y estéticamente estereotipado, se ha vuelto un objetivo a alcanzar, cuando el objetivo de una película pornográfica es específicamente para que el espectador se masturbe, su temática está centrada exclusivamente en la genitalidad, en el caso del hombre, el pene,  el cual para ser apreciado y estético frente a la cámara y el propósito del mismo, es necesario uno grande, y en el caso de la mujer es su cuerpo entero y la sobre exageración del placer.

En efecto, excitarnos con las películas pornográficas es lo correcto, lo mismo que emocionarnos al ver a nuestro héroe de acción lidiar con miles de enemigos y después de una incesante acción espectacular, terminar ganando, esto es lo esperado, es lo normal, disfrutar la película. Sin embargo, llevar la película porno a nuestras camas con nuestra pareja y esperar que ellos hagan y sean como el de la película, o esperar que ellas se comporten como la actriz en cuestión, ese, es el problema actual.

Claro que existen mujeres que solo se fijarían en el tamaño del pene, pueden jurar y afirmar que con base a su experiencia es necesario un hombre de pene grande para su disfrute, bueno, tiene el mismo fondo de ignorancia y estereotipo, que el varón que diga que solo con las modelos siente placer sexual y no con quien no cubra con las medidas que dice la TV. Pese a su supuesta seguridad y experiencia en la cama, la mujer que asegura solo sentir placer con un pene grande, está centrando su placer en ello, no considera otros aspectos, se ha mal educado y objetivado su sexualidad y la del otro. Tendría el mismo significado que el escuchar que una chica solo busca a un hombre que tenga mucho dinero, que tenga poder o que la mantenga.
Afortunadamente para nosotros los hombres, la mayoría estadística no piensa de esta manera.



Así que, la próxima vez que te cuestiones si el tamaño es importante, nadie mejor que tu pareja para que te lo diga, si es importante para ella el tuyo, eso es lo que cuenta.