miércoles, 22 de julio de 2015

30 COSAS QUE DEBES DEJAR DE HACERTE A TI MISMO

1.- DEJA DE GASTAR EL TIEMPO CON LAS PERSONAS EQUIVOCADAS

La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos. Como dijo J.F. Kennedy: "El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano".

2.- DEJA DE HUIR DE TUS PROBLEMAS.

Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan. No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida - enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.

3.- DEJA DE MENTIRTE A TI MISMO

Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.

4.- DEJA DE PONER TUS PROPIAS NECESIDADES EN UN SEGUNDO PLANO.

La cosa más dolora es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.

5.- DEJA DE INTENTAR SER ALGUIEN QUE NO ERES.

Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.

6.- DEJA DE AFERRARTE AL PASADO.

No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.

7.- DEJA DE TENER MIEDO A COMETER UN ERROR.

Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.

8.- DEJA DE REPRENDERTE POR LOS ERRORES DEL PASADO.

Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.

9.- DEJA DE INTENTAR COMPRAR LA FELICIDAD.

Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis ? el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.

10.- DEJA DE MIRAR EXCLUSIVAMENTE A LOS DEMÁS PARA SER FELIZ.

Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie. Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.

11.- DEJA DE SER INACTIVO.

No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas. No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.

12.- DEJA DE PENSAR QUE NO ESTÁS LISTO.

Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad. Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.

13.- DEJA DE INVOLUCRARTE EN RELACIONES POR LAS RAZONES EQUIVOCADAS.

Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional. Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder - en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.

14.- DEJA DE RECHAZAR NUEVAS RELACIONES SÓLO PORQUE LAS ANTIGUAS NO FUNCIONABAN.

En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces. Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.

15.- DEJA DE INTENTAR COMPETIR CONTRA TODOS LOS DEMÁS.

No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.


16.- DEJA DE ESTAR CELOSO DE LOS DEMÁS.

Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: "¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?"

17.- DEJA DE QUEJARTE Y SENTIR LÁSTIMA POR TI MISMO.

Las curvas de la vida existen por una razón - para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.

18.- DEJA DE GUARDAR RENCORES.

No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: "Lo que me hicieron está bien.", está diciendo: "Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre." El perdón es la respuesta... deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo. Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.

19.- DEJA DE PERMITIR QUE OTROS TE BAJEN A SU NIVEL.

Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.

20.- DEJA DE PERDER EL TIEMPO EXPLICANDO A LOS DEMÁS.

Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.

21.- DEJA DE HACER LAS MISMAS COSAS UNA Y OTRA VEZ SIN DESCANSO.

El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.

22.- DEJA DE PASAR POR ALTO LA BELLEZA DE LOS PEQUEÑOS MOMENTOS.

Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.

23.- DEJA DE INTENTAR HACER LAS COSAS A LA PERFECCIÓN.

El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.

24.- DEJA DE SEGUIR EL CAMINO DE MENOR RESISTENCIA.

La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.

25.- DEJA DE ACTUAR COMO SI TODO ESTÁ BIEN SI NO LO ESTÁ.

Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás. Llora si es necesario - es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.

26.- DEJA DE CULPAR A OTROS POR TUS PROBLEMAS.

La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad - le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.

27.- DEJA DE INTENTAR SER TODO PARA TODOS.

Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.

28.- DEJA DE PREOCUPARTE TANTO.

Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: "¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?". Si no, entonces no vale la pena preocuparse.

29.- DEJA DE CENTRARSE EN LO QUE NO QUIERES QUE SUCEDA.

Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.

30.- DEJA DE SER INGRATO.

No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.


lunes, 20 de julio de 2015

CUANDO FALTA UNO DE LOS PADRES (Por divorcio) Y / O HAY UN PADRASTRO / MADRASTRA

Actualmente, hay países donde hasta un tercio de los estudiantes secundarios no viven con ambos progenitores, aunque en otros esta cifra pueda ser mucho menor. De todas maneras, es una situación que ha dejado de ser excepcional.
Sin embargo, las familias donde falta uno de los progenitores, como aquellas en que uno de ellos se ha vuelto a casar tienen, de hecho, problemas especiales que no se suelen plantear en otros hogares.

Las Familias donde falta uno de los progenitores: los padres divorciados
Los padres divorciados pueden tener varias reacciones poco saludables ante la ruptura del matrimonio:

  1. Sentirse culpables
  2. Llorar en el hombro de sus hijos 
  3. Amenazar con enviar a los hijos a vivir con el progenitor ausente, es decir, la táctica de "O te portas bien o te vas a vivir con tu papá"
  4. Disculpar el comportamiento del ex cónyuge
  5. Echar a los hijos la culpa del divorcio


LA CULPA

Por desgracia, la culpa sigue siendo un gran problema. Uno de los progenitores – o ambos- se siente culpable del supuesto daño que se les ha hecho a los hijos. Los padres divorciados no deben sentirse culpables, una que esta es la mejor manera que hay en el mundo de convertir una separación o un divorcio en algo malo para los hijos. He aquí algunas de las consecuencias de sentirse culpable.

"Alguna compensación tengo que darles"

Una mujer ha conseguido finalmente divorciarse de un marido brutal, pero se siente culpable de haber sometido a sus hijos, durante tantos años, a esa brutalidad, y ahora intenta compensarles todo el dolor que padecieron. Les compra lo que no puede permitirse y les tolera cualquier cosa con la esperanza de hacerse perdonar haberles dejado pasar una niñez tan terrible.
Los padres que se encuentren en esta situación deben recordar lo siguiente:

  • Una madre no es responsable lo que hizo o dejo de hacer el padre. De eso sólo el padre puede ser responsable (O madre)
  • No hay manera de recuperar lo que se ha perdido sea tiempo, afecto, o lo que sea. Lo único que puede hacer es ser buen padre hoy, y ya bastante difícil es eso en sí, sin el intento de compensar injusticias pasadas, reales o supuestas.
  • El intento de componer las cosas mediante una compensación mal entendida conduce casi siempre a una forma inadecuada de desempeñar el rol de padre. Los adolescentes son capaces de percibir la culpa y lamentablemente muchos de ellos se valen de ella para conseguir lo que quieren. Si los regalos extravagantes y muy costosos ya eran inadecuados antes del divorcio, después siguen siéndolo. Si llegar a las dos de la mañana eran incapaces antes del divorcio, también lo es después.

He aquí otro ejemplo de compensación inadecuada. Los hijos están con la madre, pero ella se siente responsable de la ruptura. No puede vivir con el padre de sus hijos, pero lo considera buen padre y se siente culpable de haberle prácticamente "quitado los hijos". También ella se esfuerza por ser más que buena con los chicos, de modo que ellos no se privan de cargarla aún más de culpa:

  • No te imaginas cuánto echo de menos a papá.
  • Me sentiría mucho mejor si pudiera ver a papá con más frecuencia.

Si se las toma por lo que son, esas expresiones legítimas de sentimientos debería de tener respuestas como:

  • Claro que es doloroso no poder ver a un ser querido con tanta frecuencia como quisiéramos.
  • Lamento que estés triste.

Pero tomar este tipo de expresiones como la señal para sentirse culpable es destructivo. Es normal que los hijos echen de menos a su padre y no es bueno que la madre sienta culpa porque, como lo demuestra el primer ejemplo, la culpa puede con frecuencia, conducir a maneras inadecuadas de desempeñar el rol de padres.

"Es todo culpa mía"

El padre tiene a los hijos durante el fin de semana.
Él se siente culpable de la ruptura y los chicos lo saben. Entonces, hacen algo muy frecuente en estos casos: se confabulan para planificar la reconciliación de sus padres y dicen cosas como las siguientes:

"Papá, ¿Por qué no te disculpas y vuelves a casa?"
"De verdad que mamá te echa mucho de menos".
"En casa ya no es lo mismo sin ti".
"Desde que te fuiste, no me va bien en la escuela".

Claro que para los hijos es difícil aceptar la separación de los padres. A los padres les resulta también muy doloroso. Eso es de esperar, pero no tiene por qué ser devastador. Es parte de la vida y la vida puede ser dura en ocasiones. 

No hay manera de proteger a los hijos de todo sufrimiento 
Siempre es duro ver sufrir a nuestros hijos, y más todavía cuando nos sentimos responsables del dolor.

Pero ésa no es razón para sentirse culpable. A los hijos podéis amarlos, consolarlos y jugar con ellos, pero no podéis enarbolar una varita mágica que les evite el dolor. Lo único que podéis es ser buenos padres hoy y nadie puede pediros más.

La culpa es un sentimiento malo para nosotros, ustedes y malo para nuestros hijos. Si en un tiempo razonable no puedes liberarte de ella, busca una terapia que te ayude a superar este periodo difícil.


Del libro CÓMO VIVIR CON UN ADOLESCENTE
Marlene Brusko, editorial Grijalbo.


lunes, 13 de julio de 2015

MODELO DE PERSONALIDAD "LOS 5 GRANDES" (OCEAN) Y FACEBOOK

Las personas suelen externar cierto interés de acuerdo a su personalidad, FACEBOOK es una ventana donde dejan ver estas necesidades personales incluso cuando no sean ciertas.

Desde que Facebook llegó a la vida de todos nosotros, los que nos conectamos a diario vemos constantemente la actualización de los estados de nuestros contactos. Algunos escriben sobre política, otros sobre sus vacaciones, otros dan su opinión sobre la vida y otros publican constantemente sobre su relación amorosa. Los estados de Facebook son una oportunidad para mostrarnos al mundo y es una oportunidad para expresar lo bien que nos va en la vida y lo felices que somos (aunque en muchas ocasiones esto no sea cierto).
  • Las personas concienzudas suelen escribir sobre sus hijos, la familia y su circulo primario.

  • Los extrovertidos usan Facebook para conectarse con otras personas y publicar sobre sus actividades sociales y contactan a otras personas.

  • La sinceridad se asocia a los estados intelectuales, llámese publicaciones de noticias, políticas, temas en general con opiniones personales.

  • Las personas con autoestima baja escriben estados sobre su pareja, el éxito o felicidad que esta les causa, aunque por lo general es mentira y suele ser todo lo contrario.

  • Los narcisistas escriben estados buscando la validación por parte de sus contactos, y actualizan éstos con temas como: los éxitos en el trabajo, la dieta o el ejercicio físico, la escuela, fotografiarse a si mismos (selfies), entre otros.


¿El saberse narcisista le afecta a un narcisista?, por supuesto que no, es como preguntarse si a un hielo le incomoda ser hielo, no tiene sentido para si mismo, al contrario, se siente merecedor de sentirse así, el problema no es con si mismo, sino con los que rodean al narcisista, quien a costa de quien sea mantendrá esta necesidad satisfecha.

La baja autoestima se explica por si misma, y quienes no desean ubicar su problema y encararlo con ayuda psicológica, encuentran en la mentira y en la exageración un "remedio" pasajero al mentir y exaltar lo que no se tiene, si se tiene una mala relación de pareja, pero no se sienten capaces de hacer algo por inseguridad, actuarán como si esa fue la mejor decisión que tomaron y de ahí viene la exaltación de esta en las platicas o las redes sociales.





jueves, 9 de julio de 2015

LO PEOR QUE PUEDE PASAR

Conocemos a muchas personas que están todo el día temiéndose calamidades y dibujando escenarios catastróficos sobre lo que puede suceder. De hecho, todos adoptamos a veces esa actitud trágica y nos hundimos en un mar de perspectivas tan terribles como improbables. Sin embargo, esta capacidad de prever “lo peor que puede pasar” para poner los medios necesarios y sobrevivir a la catástrofe es justamente una ventaja evolutiva del ser humano respecto a otras especies. Las ciudades de la antigüedad se amurallaban para para protegerse del supuesto ataque de los bárbaros y hoy día en las zonas sísmicas se construyen edificios capaces de resistir grandes temblores de tierra. Son medidas inteligentes que aportan seguridad y han ayudado a minimizar el desastre cuando llega.

El problema es cuando esa forma de pensar se traslada a la vida personal y empezamos a vivir con la ansiedad de que todo nuestro mundo, o aquello que consideramos más valioso, se va a venir abajo.
Las personas catastróficas tienden a convertir un pequeño traspiés o una amenaza en un escenario dantesco. Debido a su facilidad para hacer pronósticos negativos, llegan a crear una crisis de la nada, veamos algunos ejemplos: 

  • El celoso que interpreta cualquier contacto social de su pareja como un principio de seducción que acabará en infidelidad o abandono.
  • Los inversores que, siguiendo un rumor, se dejan llevar por el pánico y acaban hundiendo las acciones de una empresa.
  • El hipocondriaco que, ante cualquier pequeño dolor, se diagnostica enfermedades graves y devastadoras.

El gran problema de esta clase de predicciones es que acaban siendo proféticas, y no precisamente por obra del destino. La misma persona se encarga inconscientemente de que sus peores temores se vean cumplidos.

En los ejemplos anteriores, la pesadez o incluso agresividad del celoso hace que su pareja se harte, y el hipocondriaco puede desarrollar enfermedades reales por culpa del estrés que le crea el pánico a la enfermedad.

Por regla general, las personas instaladas en el pensamiento catastrofista padecen problemas de concentración, insomnio y ansiedad que pueden llevarles a una depresión. La buena noticia es que es posible detener esa clase de procesos mentales. Pero veamos antes de nada cuál es su origen.

Aunque muchas personas son capaces de predecir catástrofes sin haber vivido ninguna, generalmente este tipo de oráculo tiene su origen en un accidente o evento traumático que hace que dejemos de ver nuestro mundo como un lugar seguro. Lo malo de estas dinámicas es que descartan todas las opciones agradables y sitúan a la persona en un estado de alerta permanente. Según Meg Selig, autora en la Web Changepower!, los estudios demuestran que entre el 69% y el 70% del pensamiento del individuo es de índole negativa y pesimista.

Para cambiar el signo de nuestro circuito mental, esta autora propone tres afirmaciones que se pueden repetir para salir del fatalismo:

  1. Esto que pienso no está sucediendo ahora. En este momento estoy a salvo.
  2. Pase lo que pase, puedo hacerle frente.
  3. Yo y sólo yo soy el causante de mi propio sufrimiento.
  4. A estas tres aclaraciones podemos agregar lo que dice la estadística sobre esta clase de predicciones: la mayor parte de desastres que tenemos nunca llegan a suceder.

Cuando se trata de rechazar una emoción, está se fortalece. Del mismo modo, al aceptarla y analizarla empieza a perder su poder. Según el doctor en psicología Matthew Tull, si la persona no ha caído en una depresión, hay tres pasos que puede seguir para liberarse de esta inercia que oscurece su mirada sobre la vida.

  1. El primer paso sería reconocer esa clase de pensamientos en nuestro espacio mental. Al detectarlos y entender cómo afectan, pierden buena parte de su fuerza.
  2. El segundo paso es aplicar una estrategia para evitar que esa clase de ideas se vayan al extremo. Para ello, la solución es direccionarlas a través de estas preguntas:

- ¿Qué pruebas tengo a favor de la veracidad de estas reflexiones?
- ¿Qué pruebas tengo en contra?
- ¿Tengo este tipo de juicios cuando me siento bien o sólo cuando estoy triste, enojado o ansioso?
- ¿Qué le diría yo mismo a alguien que está pasando algo así?

Este ejercicio de expoliación permite desenmascarar el oráculo pesimista, con lo que se mitigará la ansiedad a la vez que se libera espacio para opciones más positivas.

    3. Una tercera alternativa es centrar la atención sobre cada idea catastrófica como una nube que pasa por la conciencia, sin aceptar ni rechazarla. Se etiqueta como “pensamiento” y se deja pasar. Con ello menguará su influencia sobre el estado de ánimo.

     4. Nuevamente, a las tres medidas de doctor Tull yo añadiría una cuarta: evitar el contacto con las personas pesimistas y desmotivadoras, ya que está clase de dinámicas mentales son altamente contagiosas.

Investigaciones recientes han demostrado que el pensamiento negativo, si se usa de manera estratégica, también puede acabar resultando beneficioso para quien lo practica.

En su ensayo The antidote: Happiness for People Who Can´t Stand Positive Thinking, el periodista Oliver Burkeman sostiene que la visualización negativa puede ser un efectivo antídoto contra la ansiedad. En realidad, lo que los psicólogos denominan “pesimismo defensivo” es una estrategia aplicada por entre un 25% y un 30% de los estadounidenses, según la investigadora Julie Norem.

“cuando intentamos persuadirnos de que todo se resolverá para bien, corremos el riego de reforzar la creencia táctica de que sería complemente catastrófico que eso no sucediera. En cambio, si tratamos el caso con cierta sobriedad y consideramos lo mal que realmente puede ir, encontraremos que nuestros temores disminuyen hasta tener un tamaño manejable”, afirma Burkeman.

El pensamiento catastrófico más común y realista, el de la propia muerte, ha sido empleado por los místicos para despegarse de las preocupaciones humanas, a la vez que supone una invitación a la vida.

Un curioso estudio realizado entre los paseantes de un cementerio, por ejemplo, midió la reacción de estos ante un desconocido al que se le caía un cuaderno. Las observaciones demostraron que las personas dentro del camposanto eran un 40% más solícitas que las que caminaban por la calle.
Ciertamente, muchos otros pensamientos catastróficos no invitan a la reflexión, pro hay una sencilla técnica que se puede utilizar para deshacerse de ellos. Ante el posible escenario que preocupa se puede hacer lo siguiente:

Imagine que es lo peor que puede pasar, el grado máximo de catástrofe. Trasládese ahora mentalmente a esa situación. ¿Qué haría? Si no se trata de la propia muerte, la cual además pone fin a todo sufrimiento, cualquier otra cosa que suceda no es el fin del mundo. Como seres adaptables que somos, seguro que haríamos algo útil para nuestra supervivencia en la nueva situación. Por tanto no es tan terrible. La ventaja de plantearse el comportamiento en el “peor escenario posible” es que, con toda probabilidad, sucederá algo menos malo y se vivirá como un alivio. O no sucederá nada de lo que se teme. Mientras tanto, a vivir.




El País Semanal.

lunes, 6 de julio de 2015

REACCIONES ANTE LA INFIDELIDAD

Como cada mañana conectó el ordenador. En la pantalla apareció inesperadamente la cuenta de correo de su marido. “Recuerdo cada beso”. Esta frase, colocada como asunto de un e-mail, le saltó encima. Le invadió una sensación nueva de dolor al leer este y otros muchos mensajes entre él y una desconocida. Estos e-mails la colocaron en un planeta que giraba diferente. Un detalle temporal fue lo que más enveneno a su cabeza. La historia parecía haber empezado cuando su hijo tenía seis meses.

La fidelidad es un invento de la evolución humana. Apareció con el mismo objetivo que todas nuestras conductas: asegurar la continuidad de los genes. Los humanos nacemos muy indefensos, vivimos una infancia prolongada pues necesitamos mucho tiempo para poder desenvolvernos por nosotros mismos, así que la hembra cavernícola necesitaba a un macho a su lado para proteger a sus crías. Y surgió la fidelidad.
Desde un punto de vista biológico, la fidelidad está prácticamente asegurada cuando estás enamorado. En esta etapa no tiene mérito ser fiel. Es lo que pide el cuerpo, cuando el enganche hormonal se termina, incluso si queremos profundamente a esa persona, necesitamos de los valores, la programación social y la voluntad para continuar fieles. No se puede continuar "enamorado" por mucho tiempo, biológicamente es imposible y psicológicamente traería trastornos severos de suceder esto.
Sí las paredes de los consultorios psicológicos hablaran, seguro que podrían explicar muchas cosas sobre la infidelidad. No sólo contarían sobre el sufrimiento del sujeto engañado, sino también del dolor del infiel y de la tercera persona.

Al descubrir una infidelidad las relaciones son muy distintas. Incluso hay quien se alegra (puede constituir una buena excusa para romper la relación sin remordimiento), por ejemplo, A pesar de la disparidad, existen similitudes emocionales entre algunos engañados: Pérdida de inocencia. “Mi pareja nunca me engañara “¿Cuántas personas se han tenido que tragar estas palabras? Y ¿Cuántas se mantienen convencidas mientras la realidad se ríe de ellas? Existe un fenómeno psicológico que lo explica “el optimismo no realista” se produce cuando estímanos que la probabilidad de ser víctima de un suceso desagradable es menor que la otras personas. Cuando la realidad es que cualquiera puede vivir una infidelidad, empezando por nosotros mismos, como posibles infieles en algun momento de la vida.

Tenemos tendencias a sentirnos invulnerables. Y en el tema de la pareja, también, por eso, cuando uno se entera del engaño, el golpe es tan duramente inesperado, se da cuenta de que ese amor no era tan especial, que es común de los mortales. Se mira a la pareja y no se le reconoce. No sabemos a quién tenemos delante. Ni siquiera se está seguro de la historia que se ha vivido. Se mira hacia atrás y todo se revalúa “Me invito a esa cena porque sentía culpa” me engañaba cuando decía que yo era el amor de su vida” "Me mintió cuando decía amarme"

… Todo se interpreta de otra forma, más real, sin edulcorantes. (de manera madura y adulta)

El sufrimiento da buenas lecciones a quienes sabe atenderlas. En este caso una de ellas es darse cuenta de que el ego tiene que aterrizar desde las alturas. Percatarse de la necesidad de eliminar el pensamiento “esto nunca me va a pasar a mí”. Sí se consigue bajar el ego de allá arriba sin lastimarse demasiado, nos volvemos humildes; más sabios. Y esto ayudara afrontar no sólo la infidelidad, si no también futuros golpes, tanto del mundo de la pareja como de otros ámbitos.


Interpretaciones simplistas

Los humanos necesitamos entenderlo todo. Y la increíble complejidad emocional que implica una infidelidad también..... sé quiere meter en una cuadricula, se quiere tener una historia y unas razones claras como blanco o negro, bueno o malo. Y eso no solo es absurdo por imposible, sino porque encima hace sufrir, “La primera pregunta es ¿por qué? ¿por sexo?, ¿por diversión? ¿Por amor? ¿Por oxigeno…? es normal plantearse esta cuestión, pero hay que saber que a veces ni el propio infiel sabe porque lo ha hecho. Queremos encontrar la lógica en el mundo emocional y ahí no la hay. Menos aún si el infiel no quiere o no puede decirlo por el peso emocional, culpa o descalificativos socialmente adjudicados a dichas acciones.

Una de las explicaciones simplonas que se da a la infidelidad es la falta de amor. Sin embargo, no hay ninguna investigación que muestre qué esta premisa sea siempre cierta. Tal como cuenta el psicólogo Martín Camacho en su libro sobre la infidelidad. Todas estas opciones son posibles: parejas que se quieren y no se engañan; parejas que no se quieren y se engañan, y parejas que no se quieren y no se engañan. El amor y la fidelidad no siempre van de la mano así que debemos valorar y sobrepasar la importancia que se le da a los dos aspectos por separado.


Culpa

la simplicidad mental lleva también buscar un único responsable. La culpa la otorga la estrechez de nuestras miras. A veces se acusa al infiel; otras a la tercera persona, y otras, a uno mismo. Incluso la culpa se coloca en características concretas: “se ha ido con otro/ aporque estoy gordo/ a “explicaciones limitadas que además actúan como una cuchilla afilada sobre la autoestima.

La infidelidad no duele sólo por el engaño, oscurece porque levanta una tapa que deja salir todos los complejos personales a flote. El peso, las habilidades sexuales, la capacidad de amar, la inteligencia… con los complejos destapados, muchas personas engañadas huyen hacia delante. Rápidamente buscan a otra persona o perdonan a quien les ha engañado al instante sienten prisa para volver a tapar la caja de los complejos, no los quiero ver, sentir ni afrontar. Desaprovechan la ocasión para mirar a nuevos complejos a la cara y trabajarlos, es perder una gran oportunidad de aprendizaje.

La revancha dentro de una relación que ha vivido el engaño es la venganza. Pagar con la misma moneda. No son pocos los engañados que se lanzan a buscar una amante para desquitarse. Cuando las emociones se remueven tanto, las premisas que se esconden detrás emergen y pueden llevar a sitios interesantes. El problema quizá ha sido cómo se ha vivido, cómo se ha entendido la pareja: como una inversión de futuro. Hemos dado para obtener algo a cambio. Dos errores: invertir y esperar. Los sabios dicen que el futuro de las acciones está en sí misma, sí se ama esperando algo, ya se está equivocado.

En el fondo la estafa se siente no tanto porque la pareja se ha ido con otra persona y nosotros no, si no porque él/ella ha sido feliz mientras la otra parte ha invertido en la relación” la mayor venganza no es ir a buscar un sustituto, sino ser felices.


Paranoias y espionaje

Al darse cuenta de que la persona que se tiene adelante es capaz de mentir, se enfoca la realidad de forma distinta. Muchos detalles nimiedades, se convierten en imanes que atraen la atención. Se puede vivir una paranoia y lo peor es mirar hacia delante y ver un panorama de desconfianza perpetua. Controlar se puede convertir en una obsesión. La pareja promete que nunca más va a ser infiel, pero no basta. La realidad es, que en el futuro nadie lo sabe. La vigilancia eterna es una opción que nos convertirá en desgraciados. La única salida es la confianza… ¿en la otra persona? NO...!!!. en nosotros mismos, confiar en que sí en el futuro vuelve a engañar, sabremos manejarlo, afrontarlo y en su caso, terminarlo. Así que en el lugar de invertir en estrategias de vigilancia, la mejor salida es hacerlo en uno mismo, en las fortalezas de cada uno. Sí la desconfianza se ha vuelto insufrible, siempre queda la opción de romper. Lo esencial es que la fidelidad ayude a crecer ya sea juntos o por separado.


Oasis

Algunas parejas dicen que el mejor sexo lo han disfrutado después de enterarse de la infidelidad. Notan como un rebote del enamoramiento. La culpa del infiel, mezclado con el miedo a que se rompa la relación con sesiones de charla profunda sobre la pareja… forma un coctel emocional y afrodisíaco. En los casos que existe este acercamiento sincero, la relación, lejos de romperse, se fortalece, siempre y cuando esta nueva a proximidad se rige para que no quede en un mero espejismo.

Sí, existe una opción positiva dentro de la infidelidad, siempre y cuando sirva para reconstruir la relación de pareja, con una visión realista de la condición humana, cuando me sirve para crecer como engañado desde mi esfera personal y emocional, cuando me sirve saberme falible y centrar las energías positivas de mi condición en lo que verdaderamente deseo, que sería mi pareja. Si ambos están en ese canal, en efecto la infidelidad se puede sobrepasar. Valorar al otro como es, de ambos lados de la pareja.

El "perdón" es el único final feliz de una infidelidad. Perdonar no significa forzosamente reconciliarse. Se puede perdonar y seguir; perdonar y romper, disculpar significa hacerse un regalo a uno mismo. Quitarse del resentimiento no superado convierte la infidelidad en un dolor crónico. Perdonar significa pasar la página no es algo que se pueda hacer instantáneamente. El dolor inicial no lo quita nadie. Para superar el resentimiento, para pasar la página, se debe subir un escalón, hay que mirar la situación desde un escalón más arriba. Abrir la visión y la mente, comprender la naturaleza humana y sobre todo asumirla.

La vida es así, compleja, emocional, inesperada.

Por Jenny Moix
El País Semanal
No. 1988
Domingo 2 de noviembre 2014.