Comenzar una relación de pareja puede ser generadora de un cambio y crecimiento personal, o el peor de las desilusiones, cuando en nuestra pareja buscamos que esta nos alimente, nos llene, nos cubra todas nuestras necesidades afectivas, es evidente que tarde o temprano esta persona deje al descubierto algo que no nos esta llenando, inmediatamente empezaremos un viaje de dudas, y desilusiones en donde al actor, proveedor de nuestras felicidad y necesidades lo dejamos de verlo así, lo desdibujamos. y muchas parejas terminan por el simple hecho de haber dejado de sentir "amor" o "emoción".
En el peor de los casos, la búsqueda de pareja, basada en el concepto de que esta nos podrá salvar de nuestras desventuras y cubrir nuestras deficiencias emocionales, no solo provoca tomar elecciones equivocadas, sino aferrarse a una persona conflictiva, violenta, pasivo/agresivo que nos genera daño, pero si se llegó a esta pareja con este concepto, no es solo que nos aferremos a estar en dicha relación destructiva o improductiva, sino que nos aferramos a la idea, de que esta nueva pareja SI nos va a solventar los vacíos que tenia relaciones anteriores y se soportarán muchas agresiones REALES por aferrarnos no a esta persona, sino a la idealización previa a ella.
Jorge Bucay y Silvia Salinas nos proponen una manera diferente de vivir la vida en pareja, no de una manera idealizada, pero tampoco de una manera sacrificada, es liberarnos de nosotros mismos, mostrándonos tal cual somos no solo con la pareja, sino principalmente con nosotros mismos, y en lugar de pelear por convencer a nuestros sentimientos por un ideal y aferrarnos a ellos, o tratar de convencer al otro de cuales son mis necesidades, lo mejor es encontrarnos con nosotros mismo frente al otro y ahí si, la pareja, es de gran ayuda para este crecimiento personal.
Cuando las personas se encuentran con dificultades en la relación, tienden a culpar a su pareja.
Ven claramente cuál es el cambio que necesita hacer el otro para que la relación funcione, pero les es muy difícil ver qué es lo que ellas hacen para generar los problemas. Es muy común preguntarle a una persona en una sesión de pareja:
- ¿Qué te pasa?
Y que conteste:
- Lo que me pasa es que él no entiende...
Y yo insisto
- ¿Qué te pasa a ti?
Y ella vuelve a contestar:
- ¡Lo que me pasa es que él es muy agresivo, o pasivo, o poco sensible, poco amoroso, etc.!
Y yo sigo hasta el cansancio:
- Pero... que sientes tu, ¡¿qué te pasa a ti?!
Es muy difícil que la persona hable de lo que le está pasando, de lo que está necesitando o sintiendo. Todos quieren siempre hablar del otro. Es muy diferente encarar los conflictos que surgen en una relación con la actitud de revisar "qué me pasa a mí", que enfrentarlos con enojo pensando que el problema es que estoy con la persona inadecuada. Muchas parejas terminan separándose a partir de la creencia de que con otro sería distinto y, por supuesto, se encuentran con situaciones similares, donde el cambio es sólo el interlocutor. Por eso, frente a los desencuentros vinculares, el primer punto es tomar conciencia de que las dificultades son parte integral del camino del amor. No podemos concebir una relación íntima sin conflictos.
La salida sería dejar de lado la fantasía de una pareja ideal, sin conflictos, enamorados permanentemente. Es sorprendente ver cómo la gente busca esta situación ideal. "....Y cuando la Señora X se da cuenta de que su pareja no corresponde o ya no corresponde con ese modelo romántico ideal y novelesco, insiste en decirse que otros SI tienen esa relación idílica que ella está buscando, sólo que ella tuvo mala suerte... porque se casó con la persona inadecuada..." o "el destino ha vuelto infeliz en su relación..." (?)
¡¡¡NO!!! No es así. No se casó con la persona inadecuada. Lo único inadecuado es su idea previa sobre el noviazgo y/o matrimonio, la idea de la pareja perfecta. El pensamiento de que el pasto del vecino es más verde o que el otro tiene eso que yo no alcanzo, parece generar mucho sufrimiento. Quizás el aprender estas verdades pueda liberar a algunas personas de estos tóxicos sentimientos. La realidad mejora notoriamente cuando me decido a disfrutar lo posible con la persona que elegí, en lugar de sufrir porque una ilusión o una fantasía no se dan o "dejaron de darse"
La propuesta es: Hagamos con la vida posible... lo mejor posible. Sufrir porque las cosas ya no son como yo me las había imaginado, no sólo es inútil, sino que además es infantil......

wowww!!! ,me gusto mucho tu articulo es buenisimo pfff eh quedado consciente despues de leerlo ,tienes mucha razon atee :brendalexia
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