martes, 28 de agosto de 2012

Amarse con los ojos abiertos (Parte 4)

Cuando dejamos de observarnos a nosotros mismos dentro de la pareja, se originan los conflictos emocionales que suelen tener, en la mayoría de los casos, un origen personal y no necesariamente de la otra parte de la pareja. Por lo cual buscamos razones para sostener el desafecto y generalmente se tiene la ilusión de que por medio del ODIO o la TRISTEZA, nos protegeremos de ser lastimados. Buscamos razones constantemente para sostenerlo, aburrición, desapego, desinterés, inutilidad, rencor, enojo, etc. cualquier pensamiento negativo, porque necesitamos razones que alimenten estos "sentimientos", no sabemos (todavía) que si no nos dejáramos de llevar por estos pensamientos y evitáramos esta clase de argumentos, desaparecerían estas emociones y nos daríamos la oportunidad de que apareciera una pregunta importante:
¿Qué pasa con mis emociones para que me aferre a algo o a alguien que me perjudica y que creo que me rescatará del tedio, la aburrición o la infelicidad?
Ocurre que cuando dejamos de alimentar esos sentimientos con los argumentos repetitivos y de negación, dejamos de desdibujar a nuestra pareja, y aparecen nuestros dolores, nuestras carencias, las heridas que vamos arrastrando, todo aquello que preferimos NO VER con la ilusión que de esa manera no sufriremos.


CONTINUACIÓN, PARTE 4....

"Amar y enamorarse. Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento. En efecto, en un primer momento el encuentro es pasional, desbordante, incontenible irracional. Las emociones nos invaden, se apoderan de nosotros y durante un tiempo casi no podemos pensar en otra cosa que no sea la persona de quien estamos enamorados y la alegría de que esto nos esté ocurriendo."

"Estar enamorados nos conecta con la alegría que sentimos de saber que el otro existe, nos conecta con la poco común sensación de completud. Este estado no se sostiene mucho tiempo, pero queda inscripto como un recuerdo que sostiene la relación y que es posible recrear cada tanto. Pasados algunos meses, la realidad nos invade y allí todo termina o empieza la construcción de un camino juntos”.

"Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados." Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro. Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento. Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarme verdaderamente con el otro. Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

'Hablamos del amor en el sentido de 'que nos importe el bienestar del otro'. Nada más y nada menos. El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo. Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor." 'Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal."

"El amor se construye de a dos, sobre la base de una química que nos hace sentir diferentes. Quizás por la sensación mágica de ser totalmente aceptados por alguien." Estar enamorado y amar. Qué difícil hablar de esto. El otro día, coordinando un grupo, les contaba lo que habíamos conversado nosotros sobre la idea de amar en términos de "que el otro me importe", y sobre la sensación física de estar con alguien que amo. Después le pedí a cada uno que dijera qué pensaba que era el amor. Una de las respuestas que más me gustaron fue la de un muchacho de 25 años que dijo: "Cuando amamos, vemos más allá de lo que se ve, en el amor los cánones estéticos pierden valor". Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es. Creo que estar enamorado y amar son estados que van y vienen en una relación. En el inicio por lo general hay un período de pasión, donde se mezcla mucho lo que yo imagino, lo que proyecto en esa persona. Entonces coloco en ese ser humano que tengo enfrente mi hombre o mi mujer ideal.

El enamoramiento es más una relación conmigo mismo, aunque elija a determinada persona para proyectar lo mío. Y entonces podríamos preguntarnos: ¿Por qué elijo a esa persona? ¿Qué pasa cuando, después de un tiempo, el otro se empieza a mostrar como es y eso no coincide con mi ideal? Allí comienzan los conflictos. Él no es como yo había creído. La disyuntiva que aquí se plantea es ver si puedo amar a este que veo o si me quedo pegada a mi hombre ideal.

Es en la resolución de este dilema que puede empezar el amor, cuando lo veo y me doy cuenta de que lo amo así como es. Incluso puedo llegar a amar las cosas de él que no me gustan, porque son de él y lo acepto como es. Creo que las relaciones pasan por momentos de enamoramiento, momentos de amor, momentos de odio... En realidad, amor y odio están muy cerca. Nunca odiamos tanto a alguien como aquel a quien amamos.

Es saludable aceptar que esto es así. Vamos navegando en la relación, que verdaderamente se sostiene si nos mostrarnos, si estamos conscientes de qué nos pasa, si no lo negamos o hacernos corno que no pasa nada. Conciencia es la gran palabra. Seamos conscientes de lo que nos esta pasando, entreguémonos a ello. Así se cuida y se construye el vínculo. El recurso es siempre el mismo: conciencia, centrarnos. Solo si estoy dentro de mí puedo manejar situaciones difíciles. Mucha gente vive arrancada de sí misma, sacada -como se dice ahora-, conectada sólo con lo que piensa y sin idea de lo que realmente siente. Así es muy difícil entregarse al amor. Para amar es imprescindible animarse a mirar hacia adentro. Así, sin necesidad de que haya conflicto puedo mirarme, estar conectada y ser yo misma. Si no me muestro, nadie puede amarme. En todo caso amarán mi disfraz, como tu dices, y eso no me sirve.......

======================PARA TENER EN CUENTA=====================

"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejada/o en ti." "Enamorarme es decirte cuánto simpatizo contigo por sostener tan graciosamente el espejo en el que me contemplo para darme cuenta de mi amor por mí al estar contigo.”
"Pero ocurre que, a medida que el tiempo transcurre y la relación va pasando por diferentes vicisitudes, el supuesto espejo va dejando de ser un espejo y parece optar por un natural deseo de recuperar su propia identidad. Al comienzo era tal el deseo de SENTIRSE amado y admirado, que a la susodicha pareja casi no le importaba demasiado que lo tomaran por otro o que lo idealicen. Puesto que de eso se trata. Tenemos tal necesidad de amor que durante algún tiempo lo disfrutamos, también porque no decirlo "tramposamente." Y es verdad que es una trampa, porque en realidad esa pasión enamorada no es para ti sino para ese aspecto proyectado del otro, para esa idealización.
Quizás deberías rechazar el halago de la carta donde te confiesan su "amor incondicional, ciego y sincero" y saber leer que en el sobre el nombre del destinatario no es el tuyo. que las palabras que lees ahí y que sientes no son para ti, sino para la idealización de lo que supones al otro.. el interlocutor, puede ser cualquiera que cubra tan solo una característica que se considere "atractiva e inmediata" en razón de la circunstancia y el momento vivido.
Pero, ¿quién podría?
De todas maneras, hagamos lo que hagamos, en unos instantes o en pocas semanas (de cinco minutos a tres meses), el otro nos irá mostrando su realidad que no podrá ocultar, y por supuesto, empezará a ver nuestro verdadero yo que no podremos esconder para siempre, por halagador que nos resulte su enamoramiento y por hermoso que sea sentirnos enamorados, la realidad de la persona aparecerá, sus verdaderas intenciones del porque esta con el otro, sus debilidades, su verdadera falta de compromiso, sus engaños, sus mentiras sus reproches, sus miedos, sus complejos etc. y generalmente nos aferramos al ideal que forme desde antes de conocerlo/a y no a la realidad que puedo ver desde el lente de mi necesidad.
Es como despertar de un sueño. Aparecerá poco a poco una persona asombrosamente diferente de aquella con la que creíamos habernos unido. Es gracioso escuchar a los que abandonan su estado pasional y creen que el otro ha cambiado, que ya no es el mismo, cuando en realidad sólo han cambiado los ojos con los que miran. Uno descubre las diferencias y estas desembocan en confrontación, en abandono inmediato e impulsivo, en conflictos hirientes y sin salida o en desilusiones no del otro, sino de uno mismo/a. Cuando él se parecía tanto a ti, era muy difícil discutir, pero también era complicado reconocer su verdadera existencia, sus verdaderas razones, capacidades e intenciones......



No todo lo que se rompe, es irrecuperable.
(Psicóloga Emocional)


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dudas y preguntas..